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Un llamado a orar y acompañar a los sacerdotes
 




- “Ayúdennos con su cercanía, con su compromiso apostólico y su oración fraterna a que podamos vivir en verdad de acuerdo a la vocación recibida”, dijo a laicos y consagrados monseñor Alejandro Goic Karmelic.


Una Catedral repleta de fieles recibió al Obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic Karmelic y a un centenar presbíteros y diáconos permanentes, quienes participaron en la Misa Crismal,  una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del Obispo y signo de la unión estrecha de los presbíteros con él. 

La misa se llevó a cabo este Miércoles Santo, y en  ella el Obispo  consagró el Santo Crisma y bendijo los óleos de los catecúmenos y de los  enfermos, los cuales fueron repartidos posteriormente a cada uno de los decanos de la Diócesis de Rancagua.  

Durante su homilía, monseñor Alejandro  Goic Karmelic, señaló que “esta mañana en Pelequén tuvimos los sacerdotes un encuentro de oración, de reflexión y de fraterna convivencia para celebrar el don del sacerdocio en nuestras vidas.  Somos conscientes que llevamos un tesoro en vasijas de barro”, expresó.  

Se refirió también al sentido del celibato en el sacerdocio y dijo que “para comprender ese motivo fundamental tenemos que mirar a Jesús, el Hijo de Dios.  Al mirar a Jesús descubrimos que Él, en su vida terrena, fue célibe por tres razones fundamentales: Dios Padre, su Reino, la comunidad promotora del Reino”. Y dio paso a explicar cada uno de esos motivos. 

Con respecto a la renovación de los compromisos sacerdotales, que se realiza durante esta eucaristía, pidió a los presbíteros que “con alegría  y esperanza, renovemos nuestra consagración a Dios por sobre todas las cosas, más allá de nuestra pequeñez y fragilidad.  Él nos quiere, nos conoce y nos vuelve a llamar”.  Además, hizo un llamado a los consagrados  y a los laicos a apoyar a los sacerdotes, “ayúdennos  con su cercanía, con su compromiso apostólico y su oración fraterna a que podamos vivir en verdad de acuerdo a la vocación recibida”, añadió.

 

Renovación de las Promesas Sacerdotales

Siguiendo el rito de la Misa Crismal, el Obispo de Rancagua dijo a los presbíteros: “¿Quieren ustedes renovar las promesas que hicieron el día de su ordenación, ante su obispo y ante el pueblo santo de Dios?, a lo que recibió un sí rotundo como respuesta. En esa tónica siguió realizando preguntas a los curas para que renovaran sus  votos sacerdotales. 

Cabe señalar que la Misa Crismal se adelanta a Miércoles Santo en nuestra diócesis para propiciar que los párrocos se encuentren en sus comunidades el Jueves Santo.








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