Actualidad Diocesana

Siguiendo la huella de amor y servicio de Padre Hurtado

Lunes 26 de Agosto del 2024
La Misa Diocesana del Día de la Solidaridad, realizada el 18 de agosto en la Parroquia San José de Requínoa fue un momento para recordar que el verdadero servicio se basa en el amor y la dedicación hacia los demás.

El domingo 18 de agosto, la Parroquia San José de Requínoa se convirtió en el punto de encuentro para la celebración de la Misa Diocesana del Día de la Solidaridad, presidida por Monseñor Guillermo Vera, obispo de Rancagua. Este evento reunió a voluntarios de las diez parroquias del decanato Santa Rosa, que participaron en un primer momento de un encuentro decanal, para luego asistir a la eucaristía.  

Durante la celebración eucarística, Monseñor Vera evocó la figura del Padre Alberto Hurtado, reconocido por su incansable labor en favor de los más necesitados. Su legado inspiró a los asistentes a reflexionar sobre el verdadero significado del servicio a los demás, resaltando la importancia de la solidaridad en la vida cotidiana.

El encuentro

La jornada comenzó con una reflexión guiada por el Padre Eduardo León (CSJ), párroco de la Parroquia San José, quien planteó la pregunta: “¿Cómo hacer de la labor de los voluntarios, una solidaridad con sentido?”. Su mensaje fue un recordatorio del papel fundamental que desempeñan los voluntarios en la Iglesia y en la comunidad, destacando el valioso aporte que cada uno realiza con su trabajo y compromiso.

Este encuentro no solo fue un momento de reflexión y espiritualidad, sino también una oportunidad para fortalecer los lazos entre los miembros de la Pastoral Social del decanato Santa Rosa. Los asistentes renovaron su fervor en la misión de servicio, reafirmando su compromiso con la solidaridad y el apoyo a los más vulnerables.

La Misa Diocesana del Día de la Solidaridad en Requínoa fue un momento para recordar que el verdadero servicio se basa en el amor y la dedicación hacia los demás, tal como hizo el padre Hurtado.