• Diócesis de Rancagua celebró Día del Migrante con la presentación del documento episcopal “Fui Forastero y Me Recibieron…”, que se realizó el 27 de agosto.
La celebración del Día del Migrante es el 1 de septiembre, y en el marco de esta celebración la Pastoral de Migrantes de la Diócesis de Rancagua realizó el 27 de agosto en el salón auditorio del Obispado la presentación del documento de los obispos de Chile “Fui Forastero y Me Recibieron…”. A través de las voces de distintos actores del tema migratorio se fueron danto a conocer aristas de este texto.
En la oportunidad, el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera, agradeció la presencia de autoridades y representantes de organismos vinculados a la migración en el evento y entregó un mensaje sobre la importancia de dar acogida a los hermanos que llegan al país, sin olvidar que Cristo fue también migrante. Luego, José Delio Cubides, secretario ejecutivo del Instituto Católico Chileno de Migración, INCAMI, entregó una mirada global y nacional a la realidad migratoria actual. Dando otro punto de vista a este fenómeno, Eva Acevedo Barrera, del Servicio Nacional de Migraciones de la región, expuso sobre los desafíos de la interculturalidad y los caminos de acción que se siguen en el país para propiciar que los papeles estén en regla y se cumplan las normativas.
El padre Lauro Bocchi, vicepresidente ejecutivo de Incami, señaló que este documento “manifiesta la posición de la iglesia de manera bien clara con relación al tema de los migrantes y refugiados en Chile. Entonces, es un compromiso que las mismas diócesis, desde su realidad local, poder reflexionar con relación al tema”. Por ello, valoró el que la pastoral de migrantes lo haya abordado, pues en estos días es importante “tener esta capacidad de reflexionar sobre esta temática y posicionarse también, principalmente, considerando que los migrantes son personas, que tienen un rostro, un nombre, que tienen una identificación, que tienen muchos sueños y proyectos… me parece más que importante, necesario, y por eso felicito también a la iniciativa de la diócesis en promover este encuentro”, enfatizó.
Al finalizar, la delegada episcopal para la migración, hermana Claudia Lazcano precisó que “este documento nos viene a situar con una mirada cristiana en torno a todo el fenómeno de la migración que hoy día nos afecta en la sociedad”. Añadió que es importante que haya habido autoridades durante el evento, pues permite mostrar “las preocupaciones que tenemos como iglesia católica en torno a la migración, pero no como la migración como título, sino como las familias que ven la necesidad de desplazarse”, explica.