Actualidad Diocesana

Muestra de pesebres en la Basílica Santa Ana celebra la tradición navideña

Lunes 09 de Diciembre del 2024
Con creatividad y fe, la comunidad de Rengo presentó pesebres que reflejan la riqueza cultural y espiritual de la Navidad, destacando la importancia del nacimiento de Jesús.

La Basílica Santa Ana de Rengo fue escenario de una hermosa muestra de pesebres este jueves 5 de diciembre. La actividad, organizada por la Red de Religión "Sembradores de Amor y Fe", incluyó la participación de diversos números artísticos que acompañaron a los asistentes en un ambiente lleno de espiritualidad y esperanza.
El párroco, P. Pedro Pedraza, agradeció a la comunidad su compromiso y dedicación: “Muchas bendiciones para todos ustedes. Gracias por su tiempo y esfuerzo”. Esta muestra, que ya es tradición en Rengo, evidencia cómo la fe sigue siendo un motor que une a las familias y enriquece la preparación para la Navidad 2024.


Una tradición con raíces en San Francisco de Asís
El origen del pesebre se remonta al año 1223, cuando San Francisco de Asís realizó una representación viva del nacimiento de Jesús, marcando el inicio de una práctica que pronto se extendió entre los franciscanos y clarisas.
Con el tiempo, esta costumbre llegó a América, y desde el siglo XVII, las iglesias comenzaron a incluir pesebres con figuras tradicionales: la Virgen, San José, el Niño Jesús, pastores y Reyes Magos. En Chile, esta tradición se enriqueció con elementos propios como canastos de mimbre, frutas secas, juguetes tradicionales y decoraciones típicas de la geografía local.


El pesebre: corazón de la Navidad
En las comunidades eclesiales y hogares, el pesebre se ha convertido en el símbolo principal de la Navidad, superando al árbol o las luces. Es un recordatorio de que toda celebración cobra sentido al mirar hacia el nacimiento de Jesús.
La muestra en Rengo no solo resaltó la creatividad de la comunidad, sino que también invitó a redescubrir el verdadero significado de esta festividad: la llegada del Salvador al mundo.