Durante el encuentro, en el que participaron 25 personas, se meditó y reflexionó sobre tres conceptos: la gran prueba, la consagración al Inmaculado Corazón de María, y el segundo Pentecostés. Estas reflexiones se basaron en las enseñanzas del padre Stefano Gobbi, fundador del movimiento, cuyas meditaciones inspiraron a los participantes.
Uno de los momentos más emotivos fue la bendición a una madre embarazada y su hijo por nacer, enmarcado en el Tercer Domingo de Adviento. Asimismo, los asistentes vivieron una intensa noche de adoración al Santísimo Sacramento, con turnos de oración que se extendieron desde las 22:00 hasta las 7:00 de la mañana. Además, el retiro permitió compartir testimonios de participantes provenientes de diversas localidades, como Viña del Mar, Rosedal, Pelequén, y Rancagua. Así como poder escuchar y compartir el testimonio de niños y jóvenes que participan en el Movimiento Sacerdotal Mariano. Este intercambio fortaleció la comunión entre los fieles, quienes resaltaron la importancia del silencio, la oración y la meditación como preparación para la Navidad.
Durante el retiro, se rezaron tres Rosarios completos un gesto que reafirmó el compromiso de los asistentes con la espiritualidad mariana. Al concluir, todos coincidieron en la riqueza espiritual de esta experiencia, destacando cómo les permitió desconectarse del ruido cotidiano y acercarse más a Dios.
El Movimiento Sacerdotal Mariano sigue consolidándose como un espacio de fe y esperanza, renovando el espíritu de sus integrantes año tras año.