Parroquia San Antonio de Padua concluyó el año del Bicentenario con una misa y la inauguración de memorial comunitario
Ambiente de fiesta y satisfacción de haber vivido un tiempo de gracia hubo el sábado 30 de noviembre en la comuna de Chépica, pues la parroquia San Antonio de Padua celebró el cierre del año del Bicentenario con una significativa jornada que incluyó una eucaristía y la inauguración de un memorial dedicado a los 200 años de vida parroquial.
La celebración comenzó a las 19:00 hrs. con una solemne misa, presidida por el párroco, el padre Juvenal Galaz Rubio, a la que asistieron feligreses, agentes pastorales y autoridades locales. Luego, los participantes se trasladaron a la plaza de armas, donde se llevó a cabo la inauguración de un reloj conmemorativo, un obsequio especial para la comunidad en honor a esta importante fecha. Este reloj fue construido por el maestro chepicano José Troncoso Poblete, reconocido por su especialidad en trabajos de fierro. Además, se presentó una nueva campana para el templo parroquial, símbolo de unidad y continuidad de la fe.
Durante el acto, se destacó la labor de la Agrupación Bicentenario, formada hace dos años, cuya dedicación fue fundamental para el éxito de las actividades que se realizaron en este período. El evento fue enriquecido por la presentación musical de Cristián Arce y su esposa Carolina Lara, miembros del coro Braden de Rancagua.
El padre Juvenal Galaz Rubio expresó su agradecimiento a todos los que hicieron que este bicentenario de la parroquia se pudiera celebrar con memoria agradecida y destacó que este 2024 se pudo vivir un año jubilar. Además, reflexionó sobre el legado de estos 200 años y dando su bendición a la torre y al reloj, como símbolo de un futuro lleno de esperanza y compromiso comunitario.
La jornada concluyó con un ambiente de alegría y unidad, cerrando con éxito un año de celebraciones que quedarán grabadas en la memoria de la parroquia y su gente.