“Gracias a Dios, el fuego no se propagó más allá del lugar y no hubo afectación a las casas cercanas”, explicó el sacerdote Eduardo León, párroco de Requínoa, debido al incendio que destruyó la Capilla Nuestra Señora de la Merced este 26 de diciembre en la madrugada.
A pesar de la tragedia, la comunidad no se detiene. La misa de este sábado se realizará a las 18:30 horas en el Colegio David del Curto, muestra de la fortaleza y unidad de los fieles. “Era una capilla hermosa, pero más hermosa es la comunidad que la habitaba: trabajadora y llena de fe”, destacó el padre León.
Al ser un hecho reciente, el futuro de la capilla aún está en evaluación, ya que el párroco no ha tenido contacto directo con los propietarios del terreno. “La reconstrucción dependerá de las conversaciones con los dueños del fundo. Yo estoy en mis últimos días como párroco aquí, pero confío en que mi sucesor sabrá guiar este proceso”, añadió.
Este lamentable hecho pone de manifiesto la importancia de fortalecer los lazos comunitarios y la fe en momentos de adversidad. “Lo importante es que la comunidad sigue unida y firme en su fe. Las estructuras materiales se pueden reconstruir, pero la Iglesia viva somos todos nosotros”, enfatizó el sacerdote.
El llamado ahora es a orar y colaborar para que esta capilla, que ha sido testigo de tantas historias de fe, vuelva a levantarse como un símbolo de esperanza para Requínoa.