• Descubre tres claves prácticas para incluir a Dios en tus metas y vivir el año con propósito y fe.
Al comenzar un nuevo año, solemos plantearnos metas y deseos, pero ¿dónde queda Cristo en nuestra lista de propósitos? Más allá de los objetivos personales o profesionales, integrar la fe en nuestra planificación anual puede transformar nuestro camino. Aquí te ofrecemos tres consejos para incluir a Dios en tu vida diaria y acercarte a una vida plena en Cristo, elaborados por el sacerdote Achille Koffi (publicado por Catholic Link ).
1. Define metas concretas y ora por ellas
Es importante identificar en qué aspectos de nuestra vida espiritual queremos crecer. ¿Mayor constancia en la oración? ¿Participar más en la vida sacramental? Así como un agricultor trabaja pacientemente, como lo explica el Papa Francisco, nuestros sueños espirituales requieren tiempo y dedicación. Acompaña tus metas con intenciones de oración: pide a Dios la gracia de perseverar y la paciencia para esperar los frutos.
2. Busca los medios adecuados
Como decía un sabio amigo: "Quien quiere el bien, busca los medios". Estos pueden incluir lecturas espirituales, encuentros de fe, o recibir el acompañamiento de un sacerdote. No basta con desear un cambio; es necesario actuar con determinación y apoyarnos en los recursos sobrenaturales, pues la gracia de Dios es esencial para avanzar en el camino espiritual.
3. Aprende a pedir ayuda
Dios nos da personas en nuestro camino para orientarnos. Los sacerdotes y pastores son guías que, con su experiencia, nos conducen hacia la santidad. Al igual que en otras áreas de la vida, buscar consejo y apoyo es clave para avanzar.
El Papa Francisco nos invita a ver nuestra vida como una misión única y personal, escuchando la voz de Dios en la oración y reconociendo Su llamado en nuestras decisiones diarias. Déjate transformar por el Espíritu Santo y confía en que, incluso en medio de dificultades, el Señor cumplirá Su propósito en ti.
Este Año Nuevo, haz de Cristo el centro de tus propósitos. Solo en Él encontramos la verdadera plenitud y dirección para nuestras vidas.
¡Feliz 2025!