Actualidad Diocesana

Parroquia San José de El Manzano celebró la bendición de su nuevo retablo

Jueves 02 de Enero del 2025
En el marco de la celebración de los 125 años de la parroquia, se inauguró una obra que realza la espiritualidad y la belleza litúrgica del templo.

El pasado domingo 29 de diciembre, durante el tiempo de Navidad, la comunidad de San José de El Manzano vivió un momento de profunda alegría y renovación espiritual con la bendición del nuevo retablo del Templo Parroquial. Esta obra, que destaca por su diseño armónico y belleza, fue posible gracias al compromiso de los feligreses y busca enriquecer la experiencia litúrgica de quienes visitan este histórico templo en la región de O’Higgins.
El administrador parroquial, Rodrigo Vargas Pizarro, compartió detalles sobre este proyecto que nació al asumir su rol en la parroquia. "Desde el principio noté que el presbiterio necesitaba elementos que resaltaran su belleza. La liturgia es una experiencia de encuentro con Dios, y el entorno juega un papel crucial para acercar a los fieles a lo trascendente", explicó.
La realización del retablo tuvo un origen providencial. "Una señora de la comunidad me entregó un aporte económico apenas asumí. Fue una señal de confianza que permitió iniciar mejoras, como el frontis del cementerio parroquial y, posteriormente, este retablo. Es una obra que guía la mirada hacia el centro del templo, hacia Cristo, la Eucaristía y la Palabra", añadió el padre Vargas.

Más de un siglo dedicada a la comunidad 
El templo de la Parroquia San José de El Manzano es uno de los más antiguos de la diócesis de la Santa Cruz de Rancagua, data de 1900, y es por eso que en el marco de la celebración de sus 125 años, la comunidad busca celebrar con distintas actividades, destacando un homenaje al padre Bernardo Muñoz, quien fue párroco durante muchos años, recordado por su entrega pastoral y profunda espiritualidad. "La comunidad lo recuerda como un santo. Fue un sacerdote que vivió para su pueblo, llevando bendiciones a los más alejados. Es importante destacar su legado en esta celebración", concluyó.
La bendición del nuevo retablo es una muestra de cómo la fe y la unidad de la comunidad pueden transformar espacios sagrados, dejando un legado que inspira y guía a generaciones futuras. En palabras del administrador parroquial, "todo sea para la gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo".