Actualidad Diocesana

Escuela de Verano: exitosa preparación para este Año Santo

Jueves 09 de Enero del 2025
Más de 100 agentes pastorales participaron en la formación espiritual y sinodalidad en tres sedes simultáneas, preparándose para los desafíos del Jubileo 2025 y el centenario diocesano.

 

Con una buena participación se llevó a cabo la Escuela de Verano 2025, organizada por el Instituto de Formación Diocesana Padre Iván Caviedes, perteneciente a la Diócesis de Rancagua. Durante los días 7 y 8 de enero, más de un centenar de agentes pastorales participaron en actividades simultáneas realizadas en Rancagua, San Fernando y Santa Cruz, en un formato presencial que buscó abarcar una mayor extensión territorial.

Los ejes temáticos de este encuentro fueron el Jubileo 2025, el centenario de la diócesis y la sinodalidad, temas clave para la formación y actualización de quienes trabajan en la evangelización. Según el diácono Carlos Martínez, coordinador del instituto, esta edición fue una oportunidad para responder a los desafíos actuales de la Iglesia, destacando que "los agentes pastorales deben estar actualizados para vivir y transmitir la riqueza del Año Santo y nuestro centenario".

 

Santa Cruz, San Fernando y Rancagua

Una de las novedades fue la ampliación a tres sedes simultáneas. “Este año dimos un tremendo paso. Ya son cuatro decanatos los que reciben formación a la par, lo que permite que más hermanos puedan capacitarse juntos", expresó Martínez, resaltando la importancia de llegar a más comunidades en una diócesis tan extensa.

Durante las jornadas, los participantes renovaron su compromiso eclesial, compartieron experiencias y fortalecieron los lazos comunitarios, todo ello en el marco de un clima de fraternidad. La sinodalidad, un llamado del Papa Francisco, fue uno de los pilares formativos: "Es un documento que actualiza el ser corresponsables, donde todos participamos en la evangelización", señaló el coordinador.

La Escuela de Verano no solo ofreció herramientas para el trabajo pastoral, sino que también marcó el inicio de un año especial, centrado en la celebración de los 100 años de la diócesis y el Jubileo. Con espíritu renovado, los agentes pastorales se preparan para vivir y transmitir este tiempo de gracia y misión.