Actualidad Diocesana

Entre huasos, oración y comunidad: así fue la bienvenida a nuevas religiosas en Paredones

Martes 10 de Marzo del 2026
La llegada de cuatro hermanas del Instituto de las Pobres de Jesucristo, congregación también conocida como Fraternidad El Camino, fue celebrada con una multitudinaria Santa Misa y un recorrido por el pueblo, fortaleciendo la vida pastoral en la Diócesis de Rancagua.

Con alegría y espíritu de comunidad, los fieles de Paredones dieron una cálida bienvenida a cuatro nuevas religiosas misioneras del Instituto de las Pobres de Jesucristo, congregación también conocida como Fraternidad El Camino, quienes comenzarán su servicio pastoral en las parroquias Nuestra Señora de las Nieves y San Pedro de Alcántara. La celebración se realizó el domingo 8 de marzo y reunió a cerca de mil personas en una jornada marcada por la oración, la fraternidad y la esperanza.

El padre Manuel Lizana, capellán de ambas comunidades, destacó la emoción con que fueron recibidas las hermanas, provenientes de Brasil y Paraguay, quienes llegan para colaborar en diversas áreas de la vida parroquial.

La bienvenida comenzó con un momento de adoración ante el Santísimo Sacramento, donde la comunidad puso en manos de Dios esta nueva etapa pastoral. Luego, frente al templo parroquial, esperaba una sorpresa preparada por los vecinos: cerca de 80 huasos a caballo y un carruaje especialmente dispuesto para acompañar a las religiosas en un recorrido por el pueblo.

De esta manera, las hermanas pudieron saludar a los habitantes de la comuna y conocer de cerca a la comunidad que desde ahora caminará junto a ellas en la fe.

Posteriormente se celebró la Santa Misa a las 11 horas, momento central de la jornada, que congregó a fieles de distintos sectores de la comuna. “Fue realmente maravilloso. Tuvimos cerca de mil personas participando en la Eucaristía, lo que refleja el cariño y la alegría de la comunidad”, comentó el padre Lizana.

Tras la celebración litúrgica, la jornada continuó con un compartir fraterno en el exterior del templo, acompañado por presentaciones de artistas locales que ofrecieron cantos y bailes en honor a las nuevas misioneras.

En la actividad también participaron autoridades comunales, entre ellas el alcalde Antonio Carvacho Vargas, el consejero regional José Ignacio González, concejales de la comuna y representantes del Cuerpo de Bomberos.

Para el padre Lizana, la llegada de esta comunidad religiosa es una bendición para la parroquia y un impulso para la misión evangelizadora. Las hermanas apoyarán especialmente en catequesis, visitas a enfermos, acompañamiento espiritual y acción social.

“Para nosotros es un verdadero regalo de Dios. Con su presencia podremos seguir fortaleciendo nuestras comunidades y acompañando a quienes más lo necesitan”, expresó el sacerdote.

Así, entre fe, tradición y esperanza, la comunidad de Paredones inicia una nueva etapa de misión y servicio pastoral.

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