
Cerca de 40 sacerdotes de la Diócesis de Rancagua participan en el retiro anual del clero, que se desarrolla entre el 9 y el 13 de marzo en la casa de retiros Alvernia, ubicada en San Francisco de Mostazal.
Durante estos días, el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, junto a los presbíteros provenientes de distintas parroquias y comunidades de la diócesis viven un tiempo de recogimiento espiritual, oración y reflexión, en medio de sus intensas labores pastorales.
El retiro contempla meditaciones, momentos de oración personal y comunitaria, celebraciones de la Eucaristía y espacios de compartir fraterno, instancias que buscan fortalecer la vida espiritual de los sacerdotes y renovar su compromiso con la misión pastoral.
Esta actividad anual constituye un momento significativo para el clero diocesano, ya que permite profundizar en la vida interior, fortalecer la comunión entre los sacerdotes y renovar el servicio a las comunidades.