Actualidad Diocesana

Santa Cruz acogerá la Misa Crismal de la Diócesis de Rancagua

Jueves 12 de Marzo del 2026
La celebración será presidida por monseñor Guillermo Vera el viernes 27 de marzo en la Parroquia La Santa Cruz, donde se consagrará el Santo Crisma, se bendecirán los óleos sagrados y los sacerdotes renovarán sus promesas sacerdotales.

La Diócesis de Rancagua celebrará el próximo viernes 27 de marzo, a las 19 horas, la tradicional Misa Crismal en la Parroquia La Santa Cruz, ubicada en la comuna de Santa Cruz. La celebración será presidida por el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera, y reunirá a sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles provenientes de distintas parroquias de la región de O’Higgins.

La Misa Crismal es una de las celebraciones más significativas dentro de la vida litúrgica de la Iglesia, pues expresa de manera especial la unidad del presbiterio con su obispo y la comunión de todo el Pueblo de Dios. Durante esta eucaristía se realiza la consagración del Santo Crisma y la bendición de los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, signos sacramentales que acompañan la vida cristiana en distintos momentos.

Estos óleos sagrados serán utilizados posteriormente en las parroquias de la diócesis para la celebración de sacramentos fundamentales como el Bautismo, la Confirmación, el Orden Sacerdotal y la Unción de los Enfermos, recordando la presencia sanadora y fortalecedora de Cristo en la vida de la Iglesia.

Otro de los momentos centrales de esta celebración será la renovación de las promesas sacerdotales. En ese instante, los presbíteros de la diócesis reafirmarán públicamente su fidelidad a Cristo y su compromiso de servicio pastoral al Pueblo de Dios, renovando el espíritu de entrega que marcó su ordenación sacerdotal.

Aunque la Misa Crismal se celebra tradicionalmente el Jueves Santo por la mañana, la Iglesia permite adelantarla a otros días cercanos a la Semana Santa, de modo que los sacerdotes puedan dedicarse plenamente a las celebraciones propias del Triduo Pascual en sus comunidades parroquiales.

Desde la Diócesis de Rancagua se ha extendido una invitación abierta a todos los fieles para participar de esta significativa liturgia, acompañando a sus pastores en un momento que refleja la unidad de la Iglesia, la comunión del presbiterio y la esperanza puesta en Cristo, el Ungido del Padre.

La comunidad está llamada a vivir esta celebración como un verdadero signo de fe, comunión y renovación espiritual en el camino hacia la Semana Santa.