
La Conferencia Episcopal de Chile (CECh) publicó el nuevo “Itinerario de formación para el diaconado permanente en Chile”, un documento que busca fortalecer y actualizar el proceso formativo de los diáconos permanentes, en sintonía con los desafíos pastorales actuales.
El texto es resultado de un trabajo conjunto liderado por la Comisión Nacional del Diaconado Permanente, en colaboración con obispos, encargados diocesanos y equipos formadores, en un proceso marcado por el discernimiento sinodal.
El objetivo del itinerario es ofrecer una matriz formativa común para todo el país, que permita consolidar la identidad del diácono como servidor de la Iglesia, configurado con Cristo, y llamado a ejercer su ministerio en los ámbitos de la liturgia, la palabra y la caridad.
El documento propone una formación estructurada en cuatro dimensiones: humana, espiritual, teológica y pastoral, integrando aspectos académicos y experiencias concretas de servicio, con el fin de preparar ministros cercanos a las comunidades.
Uno de los énfasis relevantes es la incorporación de la familia en el proceso formativo, reconociendo su rol en el discernimiento vocacional. En este sentido, se considera la participación de la esposa e hijos en las distintas etapas del camino hacia el diaconado.
El itinerario organiza el proceso en tres etapas. La primera es el discernimiento, donde el candidato, junto a su comunidad, identifica su vocación. Luego, la formación inicial, que se desarrolla en una Escuela del Diaconado Permanente, combinando formación académica, pastoral y comunitaria. Finalmente, se establece la formación continua, orientada a acompañar al diácono durante todo su ministerio.
El documento ya está disponible en formato impreso a través de la Librería del Episcopado, con un valor accesible, y también en versión digital en el sitio oficial de la Iglesia en Chile.