
En el marco de la conmemoración del Día de San José Obrero, el obispo de la Diócesis de Rancagua, Guillermo Vera Soto, extendió una cordial invitación a toda la comunidad a participar en la tradicional misa por los trabajadores y trabajadoras, que se celebrará el jueves 30 de abril, a las 12:00 horas, en la Iglesia San Francisco.
La instancia se enmarca en una fecha profundamente significativa para la Iglesia, que cada 1 de mayo reconoce en San José Obrero el modelo de vida laboral vivida con humildad, compromiso y confianza en Dios. En este contexto, el pastor diocesano destacó la importancia de valorar el aporte cotidiano de quienes, con sus talentos y esfuerzo, contribuyen al desarrollo de la sociedad.
“Hay tanto que agradecer a cada hombre y mujer que cada día, con su inteligencia y las capacidades que Dios les ha dado, trabajan y colaboran en la obra de la creación”, expresó monseñor Vera, subrayando el sentido cristiano del trabajo digno como participación activa en el plan de Dios.
La celebración litúrgica busca ser un espacio de oración comunitaria, donde la Iglesia se une para acompañar la vida de los trabajadores, reconociendo sus desafíos, esperanzas y sacrificios. En esa línea, el obispo enfatizó que esta Eucaristía será una oportunidad para “rezar con ellos y por ellos”, fortaleciendo así el vínculo entre fe y vida cotidiana.
Asimismo, se ha extendido la invitación a diversas autoridades locales, junto con un llamado especial a todos los fieles a sumarse a este momento de acción de gracias y súplica. La convocatoria está abierta a familias, comunidades parroquiales y, especialmente, a quienes día a día sostienen con su labor el tejido social.
Finalmente, monseñor Vera encomendó a todos los trabajadores a la intercesión de San José, pidiendo que su ejemplo inspire una vida marcada por la esperanza cristiana, la responsabilidad y el servicio. Una invitación concreta a vivir la fe desde el compromiso diario.