Actualidad Diocesana

Bendicen nueva capilla en Quicharco

Lunes 27 de Abril del 2026
La dedicación de este nuevo lugar de culto estuvo marcada por la fe, la tradición y el acompañamiento del Canto a lo Divino, expresión viva de la religiosidad popular campesina.
 
Con profunda alegría, la comunidad de Quicharco celebró el pasado sábado 25 de abril, entre las 16:00 y las 18:30 horas, la dedicación de la Capilla María Inmaculada de Quicharco, perteneciente a la Parroquia La Santa Cruz de Tinguiririca, en la Diócesis de Rancagua.
La Santa Misa fue presidida por nuestro Obispo diocesano, Monseñor Guillermo Vera Soto, y concelebrada por el párroco de la comunidad, el presbítero Fernando Miqueles, quienes fueron acompañados por fieles, que participaron con entusiasmo en este significativo momento para la vida pastoral del sector.
La concreción de este anhelado proyecto fue posible gracias al compromiso y perseverancia de la comunidad de Quicharco, especialmente de la señora Gloria Rosales y la señora Rosa Acevedo, quienes fueron las principales impulsoras de esta iniciativa, junto al generoso apoyo de la familia Larraín, reconocidos agricultores de la zona.
Esta hermosa capilla, emplazada en el sector de Quicharco, tiene una historia especial, ya que su origen se remonta a una antigua bodega y llavería perteneciente a la familia Larraín, espacio que con esfuerzo y dedicación fue transformado en un lugar de encuentro con Dios y de vida comunitaria. El diseño arquitectónico estuvo a cargo del nieto de don Julián Larraín, quien participó activamente en el proyecto.
Un momento especialmente significativo de la celebración fue el acompañamiento del Canto a lo Divino, expresión profunda de la religiosidad popular y de la tradición campesina, que dio un sello de identidad y recogimiento a esta Eucaristía. Se agradece de manera especial a Gilberto Acevedo, quien mantiene viva esta hermosa tradición, dando a conocer este tradicional gesto de amor a Dios y poniendo sus talentos al servicio de la fe y de la comunidad.
La celebración culminó con un fraterno y muy agradable compartir, instancia que permitió fortalecer los lazos de unidad y agradecer a todos quienes hicieron posible este sueño que hoy se convierte en realidad para la comunidad católica de Quicharco.