
En un ambiente de diálogo cercano y constructivo, el pasado martes 5 de mayo, a las 09:00 horas, en dependencias de la Secretaría Regional Ministerial de Educación de la Región de O’Higgins, se realizó una visita protocolar que puso en el centro la relevancia de la educación integral en el sistema escolar.
El seremi de Educación, Jorge Abarzúa, recibió al vicario para la Educación de la Diócesis de Rancagua, el presbítero Patricio Cavour, quien estuvo acompañado por la coordinadora ejecutiva de la vicaría, Luisa Acevedo. La instancia permitió compartir miradas sobre los desafíos actuales de la clase de Religión en el aula y su aporte en la formación de niños, niñas y jóvenes.
Educación religiosa y formación integral
Durante el encuentro, se abordaron los alcances pedagógicos y formativos de la asignatura de Religión, subrayando su rol en el desarrollo de dimensiones esenciales de la persona, como la espiritualidad, la ética y el sentido de trascendencia. En ese contexto, se destacó la importancia de avanzar hacia una formación integral, que no solo contemple lo académico, sino también el crecimiento humano y valórico de los estudiantes.
Asimismo, se valoró el aporte que realiza la educación religiosa en la promoción de una convivencia respetuosa, el diálogo interreligioso y la construcción de comunidades educativas más inclusivas.
Profesionalización docente: un desafío compartido
Otro de los puntos centrales fue la necesidad de seguir fortaleciendo la profesionalización de los docentes de Religión, reconociendo su rol clave en la transmisión de contenidos y valores en el sistema educativo. En esta línea, se dialogó sobre la importancia de la formación continua, la actualización pedagógica y el acompañamiento institucional.
La reunión reflejó la voluntad de mantener canales de colaboración entre la Iglesia y las autoridades educativas, en beneficio de una educación que forme personas íntegras, comprometidas con la sociedad y abiertas al encuentro con los demás.
Este tipo de instancias refuerza el compromiso de la Iglesia en la educación y su misión evangelizadora, especialmente en el ámbito escolar, donde la clase de Religión sigue siendo un espacio significativo para el desarrollo espiritual y humano de las nuevas generaciones.