
Con una historia marcada por la vocación, la formación académica y el deseo misionero, el sacerdote Edward Vasilewski (53) ha llegado a la Diócesis de Rancagua para iniciar una nueva etapa pastoral en la localidad de Lo Miranda. Nacido en Bydgoszcz, Polonia, y con 27 años de sacerdocio, su camino refleja una búsqueda profunda por vivir el ministerio desde la cercanía con las comunidades.
Una vocación abierta al mundo
“Siempre me fascinó América del Sur”, comenta el presbítero, quien previamente visitó países como Cuba, Uruguay y Argentina. Su llegada a Chile no fue casual: tras una década como profesor de homilética en seminarios de su país, y ante la disminución de vocaciones, solicitó a su obispo la posibilidad de vivir una experiencia misionera.
Así, arribó a la Diócesis de Valparaíso, donde sirvió como vicario, párroco y capellán universitario, además de formador en la escuela diaconal. Sin embargo, su inquietud pastoral lo llevó a dar un nuevo paso.
El llamado a una Iglesia más cercana
El sacerdote reconoce que, en contextos urbanos, la vida pastoral puede verse limitada por el ritmo acelerado y la distancia entre las personas. “Me faltaba cercanía, relaciones humanas más profundas”, explica. Fue entonces cuando discernió su traslado a la Diócesis de Rancagua, caracterizada por su identidad más rural, tras el consejo de un profesor en la universidad donde hacía clases.
En Lo Miranda, ha encontrado aquello que buscaba: comunidades acogedoras, donde la vida parroquial se vive con sencillez y calidez. “Después de la misa me invitaron a compartir, a una once, a un almuerzo. Eso habla de una Iglesia viva”, relata con gratitud.
Fe sencilla y misión pastoral
Criado en un entorno campesino, el padre Edward reconoce que la pastoral rural no le es ajena. “Nací en un pueblo, mis abuelos eran agricultores. Esto es parte de mí”, afirma. Hoy, esa experiencia se transforma en una oportunidad para acompañar desde la cercanía, fortaleciendo la comunidad cristiana.
Su presencia en la región no solo enriquece la vida parroquial, sino que también recuerda el carácter universal de la Iglesia, donde distintas culturas se encuentran en una misma fe.
Con esperanza, el sacerdote inicia este nuevo camino, convencido de que la misión se construye en lo cotidiano, en el encuentro y en la Eucaristía, corazón de toda vida cristiana. Y el próximo 12 de junio a las 12 horas, se celebrará la misa de toma de posesión de la parroquia en Lo Miranda.