
“El 13 de mayo, la Virgen María bajó de los cielos a Cova da Iria…”. Con ese tradicional canto mariano, miles de fieles de la Diócesis de Rancagua celebrarán esta semana a la Virgen de Fátima, una de las advocaciones más queridas por el pueblo católico y signo de esperanza, oración y conversión.
En distintas parroquias y comunidades de la región de O’Higgins se desarrollarán novenas, procesiones, rosarios y celebraciones de la Santa Misa, convocando a familias, adultos mayores, niños y jóvenes a reencontrarse con la fe y la protección maternal de María.
En la parroquia Asunción de María de Quinta de Tilcoco, la comunidad vive con alegría la novena en la capilla de Quecheregua desde el pasado 4 de mayo, con encuentros diarios de oración a las 18:30 horas. La celebración culminará este miércoles 13 de mayo, también a las 18:30 horas, con una Eucaristía de acción de gracias, invitando a las familias a compartir un momento de comunidad y esperanza.
Mientras tanto, en la parroquia San Francisco de Asís de Mostazal, los fieles se reunirán este martes 12 de mayo, a las 18:30 horas, en la gruta parroquial para rezar el Santo Rosario. La instancia busca poner en manos de la Virgen las intenciones y necesidades de las familias y de toda la comunidad.
En San Vicente de Tagua Tagua, la parroquia San Juan Evangelista continúa rezando la novena mariana a las 19 horas y este miércoles 13 celebrará la Santa Misa en honor a Nuestra Señora de Fátima a las 19:00 horas.
También en Pichidegua la comunidad se reunirá este 13 de mayo, a las 09:00 horas, en la vice parroquia para celebrar a la Virgen con una Eucaristía y un compartir fraterno entre los asistentes.
Finalmente, en la parroquia Monte Carmelo de Rancagua se vivirá un cenáculo mariano este martes 12 a las 19:00 horas y, al día siguiente, una emotiva procesión de las velas a las 18:00 horas, junto a la bendición de cirios y la celebración de la Santa Misa a las 19:00 horas.
Y en la parroquia San Francisco de Asís de Rancagua, se celebrará la misa solemne de la festividad de la Virgen de Fátima a las 19 en el templo parroquial.
Así, las comunidades de la diócesis vuelven a encontrarse bajo el amparo de María, renovando la oración, la fraternidad y la esperanza cristiana.