
Más de un centenar de personas participaron el jueves 18 de junio en el lanzamiento de la Fundación Vida y Familia de Rancagua, instancia que contó con la visita del arzobispo de Santiago, el cardenal Fernando Chomalí, quien dictó la charla “Familia: nuestra fuente de esperanza”, centrada en la importancia de la familia cristiana como pilar fundamental para la sociedad y la evangelización.
La actividad se desarrolló en Casa Sanchina, en Machalí, y reunió a representantes de la Iglesia, autoridades civiles y miembros de la comunidad. Entre los asistentes estuvieron el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, el diputado Fernando Ugarte y el alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati.
La jornada comenzó con una oración guiada por monseñor Vera, quien valoró la iniciativa y destacó el papel insustituible de la familia en la transmisión de la fe y los valores cristianos. Posteriormente, el cardenal Chomalí profundizó sobre los desafíos que enfrentan hoy las familias, abordando fenómenos como la baja natalidad, el individualismo y las dificultades que afectan la estabilidad de los hogares.
Sin embargo, su mensaje estuvo marcado por la esperanza. El purpurado subrayó que la Iglesia está llamada a acompañar, sostener y promover iniciativas concretas que ayuden a fortalecer la vida familiar, especialmente entre quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
“Es muy hermoso darse cuenta de que hay mucha vida al interior de la Iglesia, que los católicos asumen sus compromisos de evangelizar y de promover obras sociales de gran interés”, señaló el cardenal, destacando además la presencia del obispo de Rancagua como signo de unidad eclesial.
Por su parte, el alcalde Raimundo Agliati valoró el trabajo que la fundación desarrolla en la población Dintrans, acompañando a niños, madres y cuidadores mediante talleres y acciones formativas.
La presidenta de la institución, Vilma Muñoz, manifestó su alegría por la alta convocatoria y realizó un llamado a sumarse a esta obra. “Necesitamos mucha ayuda para seguir desarrollando proyectos y llegar a más sectores de Rancagua”, afirmó.
Con esta actividad, la Fundación Vida y Familia inicia una nueva etapa, reafirmando su compromiso con la promoción de la vida, la familia y la solidaridad cristiana, en sintonía con el llamado de la Iglesia a ser signo de esperanza en medio de los desafíos actuales.