Actualidad Diocesana

“Ruta Calle Graneros”: una noche de encuentro y fraternidad junto a los más vulnerables

Lunes 22 de Junio del 2026
La Comunidad de Oración y Servicio del Obispado de Rancagua recorrió distintos sectores de Graneros para acompañar a personas en situación de calle, familias migrantes y usuarios del Hospital Santa Filomena.

Más de 120 personas en situación de vulnerabilidad recibieron compañía, alimento y una palabra de esperanza durante una nueva versión de la “Ruta Calle Graneros”, iniciativa impulsada por la Comunidad de Oración y Servicio del Obispado de Rancagua.

La actividad se desarrolló durante la noche del 12 de junio y reunió a voluntarios que recorrieron distintos sectores de la comuna para encontrarse con personas en situación de calle, familias migrantes y usuarios que esperaban atención en el Servicio de Urgencias del Hospital Santa Filomena.

Con té, café y sándwiches en las manos, los participantes llevaron mucho más que ayuda material. Cada encuentro fue una oportunidad para escuchar, compartir y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles, ofreciendo también apoyo espiritual y contención humana.

La jornada comenzó en la Plaza de Armas de Graneros y contempló visitas a diversos puntos de la comuna, incluyendo sectores donde habitan personas en condiciones precarias y hogares de familias provenientes de Bolivia y Haití.

En esta ocasión participaron doce voluntarios de la Comunidad de Oración y Servicio, junto a Mariela Cabezas, secretaria de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Graneros. Gracias al trabajo conjunto fue posible llegar a decenas de personas que valoraron la cercanía y el gesto solidario de la Iglesia.

El recorrido contó además con el apoyo de Carabineros de Chile, que acompañó permanentemente la actividad para resguardar la seguridad de los participantes. En representación de la Segunda Comisaría de Graneros participaron los cabos segundos Tiare Riquelme Suárez y Luis Cáceres Sepúlveda.

La experiencia volvió a poner de manifiesto el compromiso de la Iglesia con quienes viven en las periferias humanas. A través de acciones concretas, la comunidad busca responder al llamado del Evangelio, haciendo presente la solidaridad, la fraternidad y el servicio.