Actualidad Diocesana

Padre Gabriel Becerra asume como párroco de San Agustín de Hipona: “Queremos vivir la alegría del Evangelio”

Martes 23 de Junio del 2026
En una emotiva celebración presidida por monseñor Guillermo Vera Soto, el sacerdote regresó a la comunidad donde sirvió durante más de una década, invitando a caminar juntos en la fe y la esperanza.

Con una eucaristía marcada por la gratitud, la alegría y el espíritu de comunión, el sacerdote Gabriel Becerra tomó posesión de la Parroquia San Agustín de Hipona el pasado 20 de junio, en una celebración presidida por el obispo de la Diócesis de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto.

La ceremonia reunió a fieles, agentes pastorales, sacerdotes y representantes de distintas comunidades que quisieron acompañar al nuevo párroco en este importante momento de su ministerio. Entre ellos también estuvieron presentes algunos feligreses de la parroquia de Lo Miranda, comunidad donde el padre Gabriel desarrolló su servicio pastoral antes de asumir esta nueva misión.

El nombramiento tiene un significado especial para el sacerdote, ya que se trata de un regreso a una comunidad que conoce profundamente. Entre 2006 y 2017 desempeñó parte importante de su ministerio en esta parroquia, por lo que el reencuentro estuvo marcado por la emoción y los recuerdos.

“Es una experiencia antigua y nueva”, comentó el presbítero, al recordar los años compartidos con la comunidad. Durante este regreso pudo reencontrarse con personas que lo acompañaron en su primer paso por la parroquia, al mismo tiempo que constató la llegada de nuevos fieles y el crecimiento de la vida comunitaria.

El padre Gabriel destacó que su retorno no busca revivir el pasado, sino asumir los desafíos del presente junto a una comunidad que ha seguido desarrollándose pastoral y humanamente. Asimismo, señaló que vuelve con una mirada más madura y enriquecida por la experiencia adquirida en estos años de ministerio.

Entre los énfasis de su servicio pastoral destacó la importancia de vivir la alegría del Evangelio, fortalecer el espíritu de sinodalidad y caminar juntos como Iglesia. También subrayó la necesidad de que la participación en la vida eclesial sea experimentada como una fuente de gozo y no como una obligación.

Al concluir la celebración, la comunidad compartió un fraterno ágape junto al obispo, el nuevo párroco y los agentes pastorales, iniciando una nueva etapa para la Parroquia San Agustín de Hipona, marcada por la confianza en la fidelidad de Dios y el compromiso de seguir creciendo en la fe.