
El fuerte sistema frontal que afecta a gran parte del país obligó a poner fin anticipadamente a las Misiones de Invierno 2026 que la Pontificia Universidad Católica de Chile desarrollaba en distintas comunidades, entre ellas varias pertenecientes a la Diócesis de Rancagua.
La decisión fue adoptada por la casa de estudios tras un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas y tiene como principal objetivo resguardar la seguridad de los cerca de 2.500 estudiantes que participan en los tradicionales trabajos y misiones organizados por la Pastoral UC y la Dirección de Asuntos Estudiantiles.
En la Región de O'Higgins, más de 115 jóvenes habían llegado el pasado viernes 10 de julio para compartir con las comunidades de Pichilemu, Codegua, Placilla y San Vicente de Tagua Tagua, donde realizaban actividades de evangelización, servicio y acompañamiento pastoral. Sin embargo, este miércoles 15 de julio debieron iniciar su retorno anticipado.
El capellán mayor de la universidad, el padre Jorge Merino, explicó que la decisión responde al compromiso de cuidar a quienes participan en esta experiencia misionera. "Sabemos lo importante que es este tiempo de servicio para tantos jóvenes y para las comunidades que visitan; por lo mismo, la prioridad hoy es cuidar de cada uno", señaló.
La Universidad informó que solo en aquellos lugares donde el desplazamiento represente un mayor riesgo debido a las condiciones climáticas o de conectividad, los estudiantes permanecerán resguardados hasta que existan las condiciones para un traslado seguro.
Desde la Pontificia Universidad Católica de Chile también manifestaron su gratitud por la acogida brindada por las comunidades y reafirmaron su compromiso de evaluar, junto a las parroquias y organizaciones locales, alternativas para retomar o completar las iniciativas que debieron ser interrumpidas por esta situación excepcional, manteniendo vivo el espíritu de servicio y misión que caracteriza a esta experiencia.