Actualidad Diocesana

¡La Iglesia de Rancagua tendrá dos nuevos sacerdotes!

Jueves 16 de Julio del 2026
En la solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, la Iglesia de Rancagua recibió una noticia que llena de alegría a toda la comunidad diocesana: dos diáconos en tránsito han sido llamados a recibir el Orden Sacerdotal.

 

En la Solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile, el Obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, anunció una esperanzadora noticia para la vida de la diócesis: los diáconos en tránsito Carlos Martínez Acevedo y Ricardo Felipe Rojas Bozo han sido llamados a recibir el Orden de los Presbíteros.

Monseñor Guillermo Vera expresó su alegría al compartir este importante acontecimiento, destacando que se trata de un verdadero regalo de Dios para la Iglesia de Rancagua.

El diácono Carlos Martínez tras vivir un tiempo de servicio en el ministerio diaconal, ha demostrado una fecunda entrega en la formación de los laicos, el acompañamiento de la catequesis y diversas tareas pastorales y parroquiales, por lo que ha sido considerado preparado para recibir el presbiterado.

Asimismo, se informó que también ha sido llamado al Orden de los Presbíteros el diácono Ricardo Felipe Rojas Bozo. Formado en el Seminario Cristo Rey, fue ordenado diácono en 1998. Posteriormente se trasladó a Iquique y regresó a Rancagua en 2011, desempeñándose como profesor. Hace un tiempo solicitó reincorporarse al ejercicio ministerial, prestando servicio pastoral en la Catedral de Rancagua, donde su labor ha sido ampliamente valorada. Tras un período de profundización y discernimiento,  se decidió llamarlo a recibir la ordenación sacerdotal.

Alegrémonos y demos gracias a Dios por este regalo que con alegría les comparto en esta Fiesta del Carmen”, expresó monseñor Guillermo Vera al concluir su mensaje.

La ordenación sacerdotal de ambos diáconos constituye un motivo de profunda gratitud y esperanza para la Iglesia diocesana, que ve crecer su presbiterio con nuevos sacerdotes llamados a servir al Pueblo de Dios y anunciar el Evangelio en las comunidades de la Diócesis de Rancagua.