
Con una invitación a toda la comunidad, la Diócesis de Rancagua celebrará el Día de la Vida Consagrada el 15 de agosto, en la solemnidad de la Asunción de la Virgen María. La jornada busca reconocer la misión pastoral, social y evangelizadora que religiosos y religiosas desarrollan al servicio de la Iglesia y de las comunidades.
La celebración comenzará a las 11:30 horas en la Parroquia Madre la Divina Providencia, ubicada en Balmaceda 380, Rancagua.
El padre Jorge Carvajal Brito, religioso de la Obra Don Guanella y presidente de CONFERRE local en Rancagua, destacó el sentido de esta jornada y extendió la invitación a las parroquias.
“Queremos, al renovar nuestros votos religiosos simbólicamente, recordar nuestra entrega al Señor y ser también una propuesta vocacional para muchos jóvenes y chicas que quieran seguir el camino de la vida consagrada”, señaló.
Durante la Misa Solemne, los religiosos y religiosas realizarán una renovación simbólica de sus votos. Aunque la mayoría ya ha profesado votos perpetuos, este gesto expresa nuevamente el compromiso de entregar la vida al servicio de Dios y de los hermanos. Al mismo tiempo, busca presentar la vocación consagrada como un camino posible para las nuevas generaciones.
Tras la celebración eucarística, las comunidades compartirán un momento fraterno en torno a la mesa. Cada congregación aportará un plato de comida típica, especialmente aquellas comunidades integradas por religiosos y religiosas provenientes de otros países. Así, la diversidad cultural se transformará en una oportunidad de encuentro y comunión.
El padre Carvajal animó a las comunidades parroquiales de la diócesis a participar y acompañar a quienes han consagrado su vida al Evangelio.
La celebración será, de este modo, una ocasión para agradecer el testimonio de la Vida Consagrada, fortalecer la fraternidad y pedir al Señor nuevas vocaciones para la Iglesia de Rancagua.