
Este domingo 16 de agosto, la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) convocará a las comunidades del país a vivir la 21ª edición del Domingo de Oración por los Cristianos Perseguidos, una jornada que pone en el centro a quienes sufren por profesar su fe.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), institución que aporta información sobre la persecución religiosa y la libertad de culto en el mundo.
De acuerdo con las cifras difundidas por ACN en su Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2025, alrededor de 220 millones de cristianos viven situaciones de persecución a causa de su fe. Esto significa que uno de cada diez cristianos se encuentra en lugares donde creer en Cristo puede implicar discriminación, violencia o incluso la muerte.
“Este domingo 16 de agosto la Conferencia Episcopal de Chile nos invita a rezar especialmente por los cristianos perseguidos en el mundo. Así que los invito este domingo a tener especialmente presente en nuestra oración a quienes sufren persecución a causa de su fe en tantos lugares de nuestro planeta”, señaló Magdalena Lira, directora ejecutiva de ACN en Chile.
La realidad alcanza a otras comunidades religiosas. Según ACN, dos de cada tres personas en el mundo viven en países donde practicar su fe puede significar perderlo todo.
Por ello, la jornada busca que la oración por los cristianos perseguidos no sea solo un gesto simbólico, sino una expresión de comunión con quienes viven su fe en contextos de temor, exclusión o violencia.
Desde la Diócesis de Rancagua, la invitación se extiende a parroquias y comunidades para que este domingo incorporen la intención en la oración comunitaria, recordando que la Iglesia está llamada a permanecer cercana a quienes sufren y a defender la dignidad y libertad religiosa.