Actualidad Diocesana

Niños llenaron de alegría y esperanza la comunidad de Nuestra Señora del Carmen de San Enrique

Jueves 13 de Agosto del 2026
La comunidad parroquial de Chimbarongo celebró el Día del Niño con una Eucaristía que reunió a numerosas familias y puso a los más pequeños en el centro de una jornada marcada por la fe, la fraternidad y la alegría.

Con gran alegría y participación de las familias, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Enrique, Chimbarongo, celebró el Día del Niño el pasado domingo 9 de agosto, en una jornada que tuvo como protagonistas a los más pequeños de la comunidad.

La celebración comenzó a las 10:30 horas con la Santa Misa, que congregó a numerosas familias que quisieron acompañar a sus hijos en este significativo encuentro de fe. El templo se llenó de vida y alegría, en un ambiente marcado por el amor, la fraternidad y la participación comunitaria.

Durante la Eucaristía, los niños fueron protagonistas de una verdadera fiesta de fe, recordando a toda la comunidad que la Iglesia permanece viva y se renueva cuando las familias participan activamente de su vida pastoral. Su sencillez, entusiasmo y alegría dieron un sentido especial a este encuentro.

La jornada contó con el valioso apoyo de la Pastoral Familiar y de la Catequesis de Primera Comunión, quienes prepararon con dedicación un compartir fraterno y un hermoso detalle para cada niño. Estos gestos permitieron prolongar la celebración y entregar a los pequeños un recuerdo significativo junto a sus familias.

Más allá de la celebración, el encuentro se transformó en una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares y comunitarios, reafirmando el compromiso de construir una Iglesia cercana, acogedora, alegre y profundamente familiar.

La comunidad agradeció la participación de cada familia y valoró especialmente la presencia de los niños, cuya alegría se convirtió en un signo de esperanza para la Iglesia.

Así, la comunidad parroquial de San Enrique continúa caminando unida, cultivando espacios donde la fe se comparte entre generaciones y donde los niños pueden crecer sintiéndose parte activa de una Iglesia que los acoge, acompaña y celebra.