Actualidad Diocesana

Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Graneros abre su Puerta Santa

Lunes 24 de Agosto del 2026
Este fue designado templo jubilar con motivo del centenario de la coronación de la Virgen del Carmen. Monseñor Guillermo Vera presidió la celebración acompañado por decenas de fieles.

Con alegría y espíritu de fe, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Graneros vivió este domingo 23 de agosto un momento especial con la apertura de su Puerta Santa, luego de ser designada como uno de los seis templos jubilares de la Diócesis de Rancagua.

La celebración eucarística fue presidida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, junto al párroco, presbítero Alejandro Jorquera. También participaron el diácono Jorge Martínez, acólitos y numerosos integrantes de la comunidad parroquial, quienes acompañaron este importante hito del Año Jubilar.

La jornada tuvo además un motivo especial de acción de gracias: durante la Eucaristía se celebraron los 25 años de consagración a la vida religiosa de la hermana María Elena Vega, de la Congregación Hermanas de Cristo, quien renovó sus votos como consagrada.

Seis templos para peregrinar

Con motivo del centenario de la coronación de la Virgen del Carmen como Madre y Reina de Chile, la Diócesis de Rancagua designó seis templos jubilares para que los fieles puedan peregrinar durante el Año de Gracia e Indulgencia convocado por la Conferencia Episcopal de Chile.

Además de la parroquia de Graneros, los templos designados son Nuestra Señora del Monte Carmelo de Rancagua; Asunción de María de Quinta de Tilcoco; Nuestra Señora del Carmen de San Fernando y Sagrada Familia de Palmilla (Santuario Nuestra Señora del Carmen y San José del Carmen de El Huique).

La designación fue oficializada por monseñor Guillermo Vera mediante el Decreto N.º 36 de 2026, buscando acercar esta celebración a las comunidades y favorecer un tiempo de oración, reconciliación y renovación espiritual.

Un centenario que renueva la fe

El Año Jubilar recuerda el 19 de diciembre de 1926, cuando la imagen de la Virgen del Carmen fue solemnemente coronada como Madre y Reina de Chile.

A cien años de aquel acontecimiento, la Iglesia invita a los fieles a peregrinar, participar en los sacramentos y renovar su fe, confiando sus vidas a la protección de la Patrona de Chile.