
Con el corazón puesto en la familia y en la misión de acompañarla desde la fe, 66 personas participaron el sábado 5 de septiembre en la Segunda Jornada de Pastoral Familiar Diocesana, realizada en el Santuario Santa Rosa de Lima de Pelequén. La iniciativa fue una oportunidad para encontrarse, formarse y fortalecer la comunión entre quienes sirven pastoralmente en las comunidades de la diócesis.
La jornada comenzó a las 8:30 horas con la recepción de los participantes. Una hora más tarde, el sacerdote Juan Carlos Farías dio la bienvenida, invitando a vivir este encuentro como un espacio para compartir la fe y renovar el compromiso con las familias.
Luego de la presentación de la comisión organizadora, a las 10:15 horas se inició el primer taller, “10 años de Amoris Laetitia”, dedicado a reflexionar sobre la exhortación apostólica del Papa Francisco y su aporte al camino que la Iglesia ha desarrollado para acompañar, discernir y fortalecer la vida familiar.
Después de un momento de encuentro y esparcimiento, los participantes retomaron el trabajo con un segundo taller, que comenzó a las 11:15 horas. La dinámica contempló cuatro grupos de trabajo rotativos, de 15 minutos cada uno, favoreciendo el diálogo, la escucha y el intercambio de experiencias pastorales.
Más tarde, el trabajo compartido dio paso a un plenario, donde los participantes pudieron poner en común sus reflexiones y aprendizajes. La jornada también contempló una evaluación escrita, destinada a recoger las experiencias y aportes surgidos durante el encuentro.
El programa concluyó con un almuerzo comunitario, vivido como un nuevo momento de fraternidad y comunión.
De esta manera, la Pastoral Familiar Diocesana continúa generando espacios para que quienes acompañan a las familias puedan formarse, compartir experiencias y renovar su vocación de servicio.