Actualidad Diocesana

San Francisco de Asís reunió a familias y mascotas en la Diócesis de Rancagua

Lunes 05 de Octubre del 2026
La tradicional bendición de mascotas se vivió en parroquias y comunidades de O’Higgins, como una expresión de gratitud por los animales y de compromiso con el cuidado de toda la creación.

Celebrar a San Francisco de Asís también fue una oportunidad para agradecer por aquellos compañeros que ocupan un lugar especial en las familias. El pasado domingo 4 de octubre, distintas parroquias y comunidades de la Diócesis de Rancagua realizaron la tradicional bendición de mascotas, renovando una costumbre que une fe, cariño y respeto por la creación.

En la parroquia Asunción de María de Lo Miranda, las familias llegaron con sus mascotas para agradecer a Dios por su compañía y alegría. También hubo bendiciones en la comunidad Alto del Río, en Guacargüe, y en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Pichidegua, donde, al finalizar las misas, fueron bendecidos los animales en La Torina, Patagua Cerro, El Peñón de San Francisco, Larmahue y el templo parroquial.

En Peumo, la celebración se trasladó hasta la plaza de la población Sofruco, mientras que en la parroquia San Francisco de Asís de Mostazal la bendición se realizó en el atrio del templo, después de la Misa solemne del mediodía.

La tradición también estuvo presente en Placilla, donde la parroquia San Francisco de Asís inició su fiesta patronal con la bendición de los animales. En Lolol, las comunidades de la parroquia Natividad de María realizaron esta celebración en el Cerro de La Villa Manuel Larraín y en Rincón de Las Ovejas.

En Rancagua, la parroquia San Agustín y la comunidad San Francisco de Asís también se sumaron a esta expresión de fe. Y en la Capilla San Francisco de la Isla, en Rengo, la fiesta patronal congregó a numerosas familias, con una Eucaristía, una mesa compartida y un gesto solidario junto a hermanos del Hogar de Cristo.

La bendición de mascotas recuerda así la mirada de San Francisco de Asís, quien contemplaba en cada criatura la obra y bondad de Dios. Una invitación a agradecer, cuidar y respetar la vida en todas sus formas.