
Con la participación de familias, niños de catequesis y numerosos fieles, la Comunidad y Capilla Santa Teresita de Lisieux, perteneciente a la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando, celebró el 1 de octubre la fiesta de su patrona.
La Eucaristía fue presidida por el párroco, fray Mauricio Cavada Azofeifa, acompañado por el diácono Fernando Pardo Castro y el acólito Matías. La celebración contó además con la participación de los niños que se preparan para recibir su Primera Comunión y con la animación musical de Andrés Fuentes Pérez.
En su homilía, fray Mauricio invitó a descubrir en Santa Teresita de Lisieux un camino de santidad marcado por la sencillez, la oración y el servicio. Destacó especialmente su manera de vivir las pequeñas tareas cotidianas con amor y ponerlas al servicio de los demás.
“Ella decía que la familia era el primer jardín donde Dios cultiva las almas”, recordó el sacerdote, subrayando la importancia de convertir los hogares en verdaderas Iglesias domésticas, donde la fe pueda vivirse de manera sencilla y concreta.
Uno de los momentos centrales de la celebración fue la imposición del escapulario a los niños de catequesis. El signo acompañará su preparación para la Primera Comunión y recordó a los más pequeños que la vida cristiana también se construye mediante gestos sencillos de servicio y fraternidad.
Al término de la Eucaristía, los asistentes recibieron un recuerdo y participaron en la bendición de estampas con la oración de Santa Teresita, acompañadas de pétalos de rosas, signo tradicionalmente vinculado a la santa.
La jornada concluyó con un encuentro fraterno en las dependencias de la capilla, prolongando la alegría de la celebración y fortaleciendo los lazos de la comunidad.
La festividad se enmarcó en las actividades organizadas para celebrar a Santa Teresita de Lisieux, entre ellas la novena previa a su fiesta. Así, la comunidad renovó su devoción a la santa y celebró también 56 años de camino compartido en torno a la fe.