Actualidad Diocesana

“Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo”: Felipe Rojas fue ordenado sacerdote en Rancagua

Martes 13 de Octubre del 2026
La parroquia San Francisco de Asís acogió la ordenación sacerdotal de Felipe Rojas, quien agradeció a Dios y a su familia, y pidió a la comunidad mantener viva la oración por los nuevos sacerdotes, el clero diocesano y las vocaciones.

La Iglesia de la Diócesis de Rancagua está de fiesta. El pasado 12 de octubre, en la celebración de Nuestra Señora del Pilar, Felipe Rojas recibió la ordenación sacerdotal en la parroquia San Francisco de Asís de Rancagua, dando un nuevo paso en su vocación de servicio a Dios y a la comunidad.

La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera Soto, y contó con la presencia de numerosos fieles, vicarios, sacerdotes y diáconos, quienes acompañaron con alegría este momento significativo para la Iglesia local.

Un sí al servicio de Dios y de sus hermanos

En sus primeras palabras como sacerdote, Felipe Rojas expresó su gratitud al Señor, al obispo y a su familia, dedicando un recuerdo especial a su padre, fallecido, y agradeciendo profundamente a su madre y a sus hermanas, que estuvieron presentes en esta jornada.

Inspirado en las palabras del Evangelio de san Juan —“Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo”—, el nuevo presbítero compartió el sentido profundo de su respuesta vocacional y el deseo de vivir su ministerio con entrega y cercanía.

Junto con agradecer a quienes lo acompañaron en este camino, hizo una petición especial a la comunidad: rezar por él y por quienes han consagrado su vida al servicio de la Iglesia.

“Estamos aquí para ustedes, somos sus hermanos, somos servidores, para eso nos hemos consagrado, para acompañar”, expresó, recordando que el sacerdocio es una vocación vivida junto al Pueblo de Dios y al servicio de sus necesidades.

Orar por las vocaciones

El padre Felipe Rojas también invitó a mantener la oración por todo el clero de la Diócesis de Rancagua, los diáconos y los seminaristas, así como por quienes están discerniendo una posible vocación sacerdotal.

Su mensaje puso en el centro la importancia de caminar unidos en la fe, sosteniendo con la oración a quienes responden al llamado del Señor.

Con esta ordenación, la Diócesis de Rancagua celebra la llegada de un nuevo sacerdote y renueva la invitación a acompañar las vocaciones, para que más jóvenes puedan descubrir la alegría de seguir a Cristo y ponerse al servicio de sus hermanos.