
Una invitación a unirse en oración por el Papa León XIV realizó el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, quien llamó a las comunidades a acompañar espiritualmente al Santo Padre durante su recuperación, formando una cadena de plegarias por su salud y fortaleza.
En su mensaje, el pastor diocesano destacó la importancia de expresar cercanía y cariño al Pontífice, quien guía a la Iglesia universal en su camino de fe. Asimismo, invitó a los fieles a pedir al Señor que lo sostenga en este momento y le conceda una pronta recuperación.
“Cómo no invitarles a que recemos con cariño y hacer una fuerte cadena de oración por el Papa”, expresó monseñor Vera, animando a la comunidad creyente a unirse en esta intención.
El obispo también manifestó su gratitud por contar con el Santo Padre como guía espiritual y pidió que Dios le conceda paz, fortaleza y la gracia necesaria para continuar acompañando a la Iglesia como padre y pastor.
“Recemos por el Papa León XIV”, reiteró, haciendo extensiva esta invitación a las parroquias, comunidades y familias de la Diócesis de Rancagua.
Evolución favorable tras la operación
La petición de oración coincide con las noticias alentadoras entregadas por la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre la salud del Pontífice.
En el boletín médico difundido este 15 de octubre, los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora informaron que los controles de rutina realizados durante la mañana arrojaron resultados normales. Además, la radiografía de tórax mostró una buena recuperación del pulmón operado.
El comunicado también señaló que el Papa ha podido realizar sus actividades diarias de manera autónoma y que su sesión de fisioterapia incluyó ejercicios motores completos.
“En general, la evolución posoperatoria transcurre con normalidad”, precisaron los profesionales en el informe.
Estos antecedentes entregan señales positivas sobre la recuperación del Santo Padre, mientras continúa su proceso de rehabilitación.
Desde la Diócesis de Rancagua, el llamado es a mantener viva la oración por el Papa León XIV, confiando en la gracia de Dios y en la fuerza de una Iglesia que, unida en la fe, acompaña a quien tiene la misión de guiarla.