
Las calles de Olivar Alto se llenaron de fe, música y tradición este domingo 18 de octubre, cuando la comunidad salió al encuentro de la Virgen del Carmen en su tradicional fiesta patronal. Como cada tercer domingo de octubre, la imagen recorrió la comuna en una procesión que reunió a familias, comunidades parroquiales y diversas organizaciones locales.
La celebración comenzó con una novena en honor a la Virgen y la Santa Misa diaria, preparando el corazón de los fieles para una de las expresiones de religiosidad popular más arraigadas de la comuna.
Fundada el 13 de octubre de 1824, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen mantiene viva esta tradición que convoca cada año a generaciones de olivarinos. Durante el recorrido, las comunidades participaron con sus andas, acompañadas por bomberos, huasos a caballo y la banda Santa Cecilia, que aportó sus sones a la jornada.
Creada el 22 de noviembre de 1913 por el entonces párroco, presbítero Rogelio Matías Pérez, la agrupación musical suma 113 años de historia y se ha convertido en parte inseparable de esta celebración.
Uno de los momentos más significativos fue el paso de la imagen, hermosamente adornada y ubicada sobre un cañón, en referencia a los 100 años de su coronación como Madre y Reina de Chile y Generala de las Fuerzas Armadas y de Orden de la Patria.
A su paso, los vecinos adornaron sus casas y calles para rendir homenaje a la Virgen, cuyo carro fue tirado por hombres y mujeres de la propia comunidad.
Después de cerca de tres horas de recorrido, la procesión llegó al atrio del templo parroquial, donde se realizó el homenaje final con la participación de las comunidades, la banda Santa Cecilia, bomberos, huasos y grupos parroquiales. La jornada concluyó con bailes religiosos y la bendición final.
Finalmente, la imagen fue entronizada nuevamente en el templo, cerrando una fiesta que renueva la devoción mariana y fortalece la identidad religiosa y cultural de Olivar.