
Con dolor, pero también con fe y esperanza, la comunidad de la capilla Nuestra Señora del Trabajo, del sector Los Alpes de Rancagua, enfrenta las consecuencias del robo que afectó al templo durante la noche del domingo. Los desconocidos sustrajeron el sagrario que contenía las formas consagradas, además de parlantes, un amplificador y una guitarra.
La capilla pertenece a la Parroquia Madre de la Divina Providencia, atendida por la Obra Don Guanella. Ante la gravedad de lo ocurrido, el obispo de la Diócesis de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, presidió una misa de desagravio el miércoles 28 de octubre, a las 19:00 horas, en el mismo recinto, ubicado en calle Los Crisantemos 1476.
La celebración permitió acompañar espiritualmente a los fieles y expresar la cercanía de la Iglesia frente a este hecho, que golpeó profundamente a la comunidad por la sustracción de las formas consagradas y de otros bienes utilizados en la vida pastoral.
El párroco, R.P. Jorge Carvajal, agradeció la presencia del obispo y el apoyo recibido en estos momentos difíciles. “Agradezco la presencia de Monseñor Guillermo Vera por habernos acompañado en estos momentos de desolación y dolor por la profanación y robo del Sagrario y otras especies sagradas en la capilla de Nuestra Señora del Trabajo”, señaló.
Pese a lo sucedido, el sacerdote destacó la decisión de la comunidad de continuar con sus actividades religiosas y fortalecer sus vínculos. “Nuestra Comunidad Cristiana está animada y con mucha fe y esperanza está empeñada en seguir adelante con las actividades religiosas”, afirmó.
Asimismo, manifestó el propósito de reconstruir la comunidad tanto en lo material como en lo espiritual, fortaleciendo la fraternidad inspirada en el carisma guaneliano.
“Vamos a seguir adelante reforzando materialmente nuestra capilla y sobre todo nuestro corazón para no decaer espiritualmente”, expresó el padre Carvajal.
Así, en medio del dolor, la comunidad de Los Alpes busca transformar esta experiencia en una oportunidad para renovar su fe, permanecer unida y continuar anunciando el Evangelio.