
Más de 4 metros de largo mide la copia autenticada de la Sábana Santa de Turín presente en la parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo de Rancagua, que desde el 5 de noviembre puede ser venerada en ese templo. Esta reliquia fue bendecida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, durante una ceremonia que congregó a más de un centenar de fieles que llegaron para participar de este significativo momento.
La actividad, realizada el jueves pasado, comenzó a las 19:30 horas con la lectura de la carta de autenticidad que acompaña esta reproducción, documento que fue presentado por el párroco, sacerdote Cristián Salazar, quien realizó las gestiones para traerla desde Italia. Su propósito es ofrecer a la comunidad un espacio permanente de oración y reflexión en torno al misterio de la Pasión de Cristo.
En la ocasión, el obispo bendijo solemnemente la reproducción -acompañado por el padre Cristián Salazar y el presbítero Enzo Cuenca, de la diócesis de San Bernardo- e invitó a los presentes a contemplar la muerte y resurrección de Jesús, centro de la fe cristiana.
En su homilía, recordó que la Misa hace presente el sacrificio de Cristo y constituye un consuelo para los creyentes en medio de las dificultades de la vida. “Lo más importante es que el rostro de Cristo esté en tu corazón y en el mío”, expresó el obispo, subrayando que la veneración de esta reliquia debe conducir a algo más profundo: procurar que los sentimientos y gestos de Jesús se impriman en la vida de cada persona.
Una reliquia para toda la Diócesis
El pastor diocesano también manifestó su alegría por la llegada de esta copia autenticada, invitando a que la parroquia se convierta en un lugar de peregrinación para personas de distintas comunidades de Rancagua y de la diócesis. Asimismo, animó a organizar momentos especiales de veneración, oración, reflexión y retiro.
Monseñor Vera bendijo solemnemente la reproducción, acompañado por el padre Cristián Salazar y el presbítero Enzo Cuenca, de la diócesis de San Bernardo. Luego, los asistentes se acercaron para venerarla, en medio de la emoción y gratitud por este acontecimiento.
La alegría de una comunidad bendecida
Testimonios de los presentes reflejaron el significado de esta llegada. Cristina Liberona expresó que tener una copia de la Sábana Santa en el templo es “una bendición muy grande” para toda la comunidad. Por su parte, otro de los feligreses, Carlos Muñoz, visiblemente emocionado, destacó la oportunidad de contemplar algo que habitualmente conocían a través de la televisión y recordó el llamado del obispo a mirarla “con el corazón”.
Berta Quintanahuel manifestó la alegría y el privilegio de contar con esta reproducción, mientras José Arraño afirmó que su presencia constituye una bendición para el sector y fortalece la fe.
El padre Cristián Salazar invitó a toda la comunidad a visitar la parroquia, ubicada en calle Venus 01338, Villa Teniente, Rancagua. Indicó que la Sábana Santa podrá venerarse los jueves y viernes, después de la Misa de las 19:00 horas, y los domingos después de la celebración de las 12:00 horas.