Monseñor, en el próximo mes de octubre habrá plebiscito en nuestro país, ¿Cuáles son las consideraciones que usted cree son necesarias para realizar una votación responsable?
He escrito una Carta Pastoral a las dos diócesis, Rancagua y San Bernardo, que se llama “Para actuar en conciencia en tiempos de decisiones cívicas”, que apareció esta semana y que recoge aquellos valores y principios fundamentales que un cristiano debe tener en cuenta a la hora de emitir su preferencia. La Iglesia no tiene una postura definida sobre este tema, si no que señala en qué debe fijarse cada uno según su conciencia ante Dios, ante la Patria, ante sus conciudadanos. Por eso he dicho -en la Carta Pastoral- que es necesario dejar de lado cualquier ideología. Al mismo tiempo he dicho que un cristiano debe tener en cuenta que en este documento fundamental, donde se organiza la vida política y administrativa del país, y se establecen los principios y los fundamentos de la Nación, se respeten los principios y fundamentos de la fe cristiana.
¿Cuáles son esos principios?
Los que emanan de los mandamientos, que no son solamente reglas dadas por Dios al pueblo escogido de Israel, sino que son normas de derecho natural de las cuales se deducen muchas de las maneras para nuestra forma de vivir: el amor al prójimo, el respeto a la propiedad privada, el respeto a la sexualidad, respeto al hombre y a la mujer, el respeto a la vida humana, entre muchas otras. Entonces, el primer principio que debe tener presente un cristiano es ver claramente lo que tenemos actualmente y hacer un juicio ¿Cuánto se respetan estas situaciones esenciales? y ¿Cuánto se respetarán en lo que tendremos en el futuro? Cada uno debe hacer ese juicio.
Luego vienen principios que son no negociables, que son cosas esenciales en la vida de un cristiano, por ejemplo, el respeto a la vida humana desde su nacimiento hasta su muerte natural; el respeto al matrimonio y a la unión del hombre y la mujer; el derecho de los padres a la educación de los hijos.
Y los cuatro grandes principios que siempre deben estar presentes en la organización de la sociedad: el bien común, es decir, que hay una manera de organizarnos que permite que todos vayamos logrando nuestro bien en el ámbito personal, familiar, espiritual; el principio de subsidiariedad, que significa que hay que dejar libertad para que las entidades intermedias entre el hombre y el Estado se puedan desarrollar; el principio de la participación, que significa que en los temas comunes debe haber una forma que asegure que todos puedan dar su opinión y eso tiene que ver con la organización política, social y económica; y el principio de la solidaridad, que es el que nos llama a cuidar especialmente a los demás, particularmente a los más pobres.
Lo que busca la Carta es orientar en conciencia a los cristianos para que este momento que vamos a vivir sea un momento verdadero. Es importante decir que la Iglesia no tiene una opinión en relación a este tema, porque se está decidiendo si hay lugar a un nuevo texto constitucional del cual no conocemos su contenido, diferente es si sale apruebo y se hace un texto que en conciencia tendrá que aprobarse o rechazarse, en relación a si se está de acuerdo o no con su contenido. Entonces, le pido a la gente que saque la ideología, la política y que pensemos en la fe, en la de nuestros hijos, de nuestros padres y en nuestra Patria.
Monseñor, por otra parte, este año los feligreses que acudían de forma multitudinaria a la tradicional celebración de Santa Rosa de Pelequén no podrán hacerlo de forma presencial, ¿Cuál es su mensaje para ellos?
Es un momento difícil para muchos de ellos, porque tienen esta costumbre muy buena de ir a ver a la primera santa de América. Este año esta expresión de veneración, la tradicional peregrinación se realizará de forma virtual como ha organizado el padre Juan Carlos Farías. También los feligreses podrán asistir a la misa que será transmitida por todas las redes. Y las mandas que consistían en una ayuda económica podrán hacerlo a través de las cuentas que se han difundido. La devoción a Santa Rosa de Lima de Pelequén no va a decaer por esta situación. Es un momento distinto y llamo a todos los fieles a seguir firmemente con su amor a la santa y encomendándose a ella.
El día de la Solemnidad de Santa Rosa, el administrador apostólico celebrará la Misa Solemne a las 12 horas para bendecir a todos los feligreses de Santa Rosa y de la Diócesis de Rancagua