Palabras del Pastor

Obispo llama a seguir colaborando en campaña “Cinco panes y dos peces”

- El administrador apostólico de Rancagua, monseñor Juan Ignacio González explicó que “estamos iniciando la segunda etapa bajo el lema ‘Familias ayudan a familias”. Esta se desarrollará desde septiembre a diciembre.

Monseñor, ¿Cómo ha avanzado la campaña “Cinco panes y dos peces”?

Con ayuda del Señor y mucha gente que nos ayudó, hoy podemos decir que el primer propósito que era llegar con alimentos a tres mil 500 familias se ha cumplido. A la entrega de alimentos se agregó la entrega de 2 frazadas nuevas por familia y de 15 mil prendas de ropa nueva. Todavía nos falta llegar a algunos lugares, pero esa ayuda que pidió cada uno de los párrocos ya está. Recordemos que al iniciar esta campaña le pedimos a cada párroco, que realizara un catastro de las familias más necesitadas de sus comunidades. Eso se cumplió.

Pero las consecuencias económicas y sociales de la pandemia se están sintiendo ahora con especial fuerza. En ambas diócesis, de Rancagua y San Bernardo, tenemos contabilizadas más de mil ollas comunes que están funcionando dependiendo, algunas de la Iglesia, otras de los municipios, otras particulares; y también los comedores que están funcionando a toda máquina, en algunos casos con más de doscientas personas diarias. Esta situación nos hizo pensar en la necesidad de lanzar la segunda parte de la campaña “Cinco panes y dos peces”, desde el mes de septiembre hasta diciembre, para dotar a un número similar de las familias de cajas de alimentos. Por este motivo he hecho un llamado pidiendo que seamos verdaderamente generosos. En la primera parte de la campaña hubo muchas empresas y personas que nos ayudaron, pero también hubo mucha gente, que no estaba informada y no pudo colaborar y ahora está nuevamente la posibilidad de entregar esa colaboración. En esta oportunidad, hemos diseñado una caja de alimentos que tiene un costo de 35 mil pesos, con algunos elementos del tiempo primaveral y dieciochero. Entonces, ahora estamos abocados a reunir los recursos para luego fabricar las cajas y distribuirlas por ambas diócesis.

En ese sentido, mi primer llamado es a colaborar, sabemos que a veces estas campañas cansan un poco, pero volvamos a ayudar, porque hay muchas personas, muchas familias que lo están pasando muy mal, y ésta es una ayuda real y concreta para muchas de ellas. Estamos abocados a continuar con esta campaña bajo el lema “Cinco panes de y dos peces: familias ayudan a familias”. Si cada familia le diera esos 35 mil pesos a otra familia para comer, estaríamos viviendo otra situación. Los invito a todos a seguir en esta tarea, junto a Caritas diocesana y la Caja básica, para sacar esta nueva meta: son cinco mil familias que podremos atender por un período de tres semanas. 

Monseñor, en relación a las ollas comunes, esta semana se firmó un convenio entre Fundación Caritas Rancagua, el Gobierno Regional y la Municipalidad de Rancagua ¿Cuál es la importancia de que todos los organismos trabajen en conjunto para ir en ayuda de las personas?

Este convenio es muy importante. Se venía conversando desde hace un tiempo y el viernes pasado el Gobierno Regional aprobó los recursos, lo cual significa que vamos a poder dotar a cerca de 120 ollas comunes de alimentos para que puedan funcionar.

Entonces, lo que vamos a hacer es organizar y estudiar caso a caso la entrega de estos recursos para que todas estas ollas comunes funcionen. La olla común es muy distinta a la ayuda que se entrega a través de las cajas de alimentos, o los comedores, que también hay que ayudarlos. Hay mucho que hacer.

Lo que debemos aprender de esta situación es que la sabiduría del ser humano le hace ver qué es lo más importante en cada momento y saber priorizar y ahora lo necesario es pedir la ayuda de Dios para entregar sustento diario.