Palabras del Pastor

Mons. Juan Ignacio González recomienda algunas lecturas para estas vacaciones

El administrador apostólico de Rancagua llamó a descansar, y ocupar el tiempo en el servicio a Dios, al prójimo, y a la formación.

Monseñor, ¿Qué documentos, de los escritos por el papa Francisco, nos recomendaría leer en lo que queda de las vacaciones?

Una forma de descansar en estas vacaciones es a través de la lectura, y un hombre o mujer de fe quiere estar al tanto de lo que nos está enseñando el papa Francisco. El ha escrito documentos muy relevantes.

Una lectura para el verano es la encíclica Fratelli Tutti. Esta reúne elementos de una nueva manera de vivir, en fraternidad, teniendo presente el llamado de Dios y la vocación que Él nos ha dado a cada uno. En la primera parte de esta encíclica, el Santo Padre se refiere al mundo fracturado y lleno de divisiones, que además tienden a aumentar. El ha señalado en varias oportunidades que estamos viviendo una especie de tercera guerra mundial fragmentada, con conflictos en diferentes partes del mundo. Esta es una buena lectura para comprender el panorama universal.

Una para comprender nuestra realidad nacional y que es muy actual, es el documento elaborado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que se llama “El Buen Samaritano”  y que habla sobre la Eutanasia que está muy presente en estos días por el proyecto que se encuentra en el Congreso y que le llaman cuidados paliativos, pero que en realidad permitiría terminar con la vida de una persona enferma. Es un documento breve y muy actual.

Otra recomendación de lectura es la Exhortación Apostólica Evangelli Gaudium, del Papa Francisco, ésta es muy interesante, porque habla de cómo los cristianos debemos vivir en esta tierra.

Además durante este verano se puede leer textos históricos, por ejemplo, sobre la historia de Chile. Hay muchos textos interesantes que se pueden encontrar en la Biblioteca Nacional de Chile, a la cual se puede ingresar de forma virtual, a través de www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl. También se puede descargar la App que se llama Obispado de San Bernardo e ingresar a biblioteca de lectura. Ahí encontrarán varios de los textos que he comentado. 

Lo importante es que estas vacaciones, que es un tiempo de descanso, sea ocupado en otras actividades diferentes a las del trabajo habitual, donde siempre debe estar el servicio a Dios, a los demás y la formación de uno mismo. Por ello, un camino es la lectura; otro, es el deporte, que hace bien al cuerpo y también al alma, teniendo presente la edad y condiciones personales. Que sean unas vacaciones que repongan el cuerpo, pero también el alma.

Monseñor, en ese sentido, ¿Cuál es su mensaje para quienes no respetan las medidas sanitarias y desarrollan, por ejemplo, fiestas clandestinas?

Recuerdo hace muchos años haber leído un libro sobre tres jóvenes de 15 años que fueron a la Guerra del Pacífico, se llamaba “Seis años de vacaciones”. Fueron años sin comodidades, en batalla, con gente que moría. A veces nos falta mirar el ejemplo de otros, ver el esfuerzo de los jóvenes de esa época, que conquistaron el país para nosotros. Hoy, da la impresión que se quiere vivir una vida regalada, con placeres que muchas veces pasan a llevar la tranquilidad de otros y con peligros reales para terceros, porque, en la situación actual de pandemia que estamos viviendo, pueden infectarse. Los llamo a la fortaleza, a vivir  y mirar con detención todo lo que hemos recibido y aprendamos a vivir con más sobriedad. Los jóvenes no son el futuro, son el hoy, nos ha dicho el papa Francisco.