Palabras del Pastor

Mons. Juan Ignacio González habla sobre Asamblea Plenaria de Obispos

- El administrador apostólico de Rancagua destacó, entre las temáticas abordadas, la ayuda a las familias más vulnerables afectadas producto de la pandemia y los avances en el documento de reparación a las víctimas de abusos eclesiales.

Monseñor,  esta semana se realizó la 122ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, ¿Qué temas se abordaron?

Como todos los meses de abril de cada año nos hemos reunido en la Asamblea Plenaria. Somos 26 obispos los que estamos  participando. Hemos abordado varios puntos relevantes,  entre ellos, la realidad del país en este momento y la necesidad de estar juntos. En ese sentido, se ha relanzado en la mayoría de las diócesis  y en la nuestra también,  la campaña de ayuda y cercanía a las personas más vulnerables, centrando la atención en las familias vulnerables. Va a ser una campaña parecida a la del año pasado y, por lo tanto,  se va a buscar que muchas personas, instituciones o empresas colaboren para llegar con ayuda a las familias que lo están pasando mal.  La Iglesia tiene que estar al lado de quienes sufren como lo hemos estado siempre.

Otro tema importante que tratamos en la Asamblea ha sido la nueva constitución y la necesidad de mostrar los elementos básicos que una persona debe tener en cuenta a la hora de decidir. A ello responde el documento Principios y Valores fundamentales de las enseñanzas de la Iglesia.

También tratamos, el jueves 14 de abril,  un tema importantísimo, como es avanzar en la reparación a las víctimas de abuso eclesial, que es un tema muy delicado, porque se refiere al dolor de las personas que han sufrido este flagelo. Ya se presentó un primer documento y esperamos que de aquí a mitad de año, tener ese camino para  resarcir no sólo de forma económica sino también sicológica esos perjuicios. El año pasado se creó una comisión que ha estado trabajando en este documento, que contempla una serie de mecanismos establecidos por las leyes canónicas y la legislación chilena que nos permitan ir en ayuda de las personas que han sufrido. Este es un tema muy importante porque es un tema pendiente todavía.

También conversamos sobre la necesidad de estar presentes en las delicadas situaciones que vive el país y particularmente con la gente que más sufre.  Nos preocupa mucho el tema de la Araucanía, donde sigue habiendo violencia e incapacidad de resolver este tema, con todo lo que ello implica.  Queremos instar a las autoridades a seguir trabajando con los aportes que se han realizado en las comisiones donde ha estado presente la Iglesia, a través del obispo de Temuco, para mejorar la situación. 

 

Monseñor,  la próximo semana se vota el proyecto sobre la Eutanasia ¿Cuál es su llamado al respecto?

El martes se vota ese proyecto, aunque todavía se le están realizando indicaciones.  No hay ningún derecho, aún cuando una persona lo diga, para aplicar una acción toxicida, es decir, que busca quitarle la vida a una persona.  A lo que si hay derecho es a evitar que una persona sufra dolores demasiado fuertes, derecho a usar medicamentos para ese hecho, pero no hay ninguna causal que permita a alguien intervenir directamente contra la vida de otra persona, incluso en el caso que lo haya pedido. En esto también va a tener que regir la objeción de conciencia, no se puede obligar a un médico, porque una persona lo pide, a quitarle la vida.

Hay dos grandes visiones: o el hombre se hace asimismo y, por lo tanto, puede resolver su propia vida; o el hombre se reconoce como creatura, que no viene a la vida por propia decisión y tampoco se va por propia decisión.  No puede haber una ley que permita que una persona que diga que quiere que le quiten la vida y que eso obligue a un médico a aplicarle una medida para ello.  Recomiendo a todos a ver pequeños  videos en la App Diócesis de San Bernardo y buscar videos para formarse. En ellos se explica lo que sucede en varios países del mundo y que probablemente ocurrirá en Chile si se aprueba esta ley de Eutanasia.

 

Monseñor,  ¿Cuál es su mensaje en este momento que Chile está viviendo un momento tan complejo con la pandemia?

Quiero decirles a todos que el Señor no nos deja solos. Estamos pasando un momento muy delicado de la pandemia. Los hospitales están llenos de gente y está bajando la edad de contagio, están muriendo personas más jóvenes.  Pero Dios nos está hablando, por lo tanto, los invito, como primera medida, a orar más. Por ello, hemos explicado a la autoridad que la parte espiritual es fundamental para luchar contra la pandemia. Mucha gente necesita, además del auxilio médico, el auxilio espiritual, poder rezar frente al Señor, poder recibir consuelo del Señor, poder llorar; y la segunda medida, a cuidarse, a respetar las medidas sanitarias que nos piden.  Orar, sobre todo el familia y a cuidarse.