En Belén, pequeño pueblo donde nació Jesús, se yergue desde hace siglos una gran iglesia, una hermosa basílica.Llama la atención que siendo tan grandes sus proporciones, tenga solo una pequeña puerta para ingresar en ella y está muy baja, para ingresar hay que agacharse. Sí, el que así la diseño, entendía que para entra en el misterio del Dios hecho hombre hay que hacerse pequeños, a Dios se llega por el camino de la humildad.
Desde junto al Pesebre, que con cariño y fe se ha preparado en nuestra Catedral, deseo hacer llegar a ustedes, como obispo, como pastor en esta Iglesia que camina en la diócesis de Rancagua, mi saludo navideño, deseando que la luz que dimana de Belén pueda iluminar nuestras vidas y llenarlas de esperanza.
El misterio de la Navidad nos habla de un Dios que vino a compartir nuestra suerte, de un Dios que siendo grande se hace pequeño para que nosotros seamos engrandecidos por su amor. Que, al conmovernos y emocionarnos en esta Fiesta tan grande, podamos entender la gran verdad de que: “Dios nos ama, de que su existencia no es una amenaza nosotros. Él está cerca con el poder salvador y liberador de su Reino, Él nos acompaña en la tribulación y alienta incesantemente nuestra esperanza en medio de todas las pruebas”.
Queridos Amigos, amigas, en los pesebres de nuestras iglesias y de nuestras casas, miremos a Jesús y dejémonos mirar por Él. Como los pastores y reyes acerquémonos hasta el Niño a quien María y José contemplan con dulzura. Todos miremos al Señor y no solo en Navidad, sino que siempre. En el gozo y la prosperidad, en el dolor y dificultad, cualquiera sea nuestra edad, miremos a Jesús y encontraremos en Él la ternura de un Dios que nos invita a seguirlo y a reconocerlo en los hermanos y hermanas de manera especial en los más pequeños y pobres como Él quiso ser y que nos dice no tengan miedo, yo estoy con ustedes. Que Navidad nos recuerde esto: somos valiosos a los ojos de Dios y él no nos deja. Que Jesús sea nuestro tesoro, su Palabra nuestra guía, su salvación nuestro premio.
Vivamos en familia, en paz, estos días. Celebremos a Jesús y la salvación que nos trae siendo más fraternos viviendo con gozo y esperanza nuestra a fe.
Muy Feliz Navidad. Dios les bendiga.
Su obispo
+Guillermo