Palabras del Pastor
“El trabajo nos permite estar conectados con otros”
Reflexión sobre Mensaje de La Paz, tercera parte.
Monseñor, el papa Francisco ha propuesto como tercer camino el trabajo
¿Cómo nos ayuda este camino a construir la paz?
El papa Francisco nos propone caminos para que todos nos sintamos involucrados en la construcción de la paz, que esto no depende sólo de algunas personas, ni sólo de que haya o no tanques, por eso nos ha propuesto estos tres caminos: el diálogo, la educación y el trabajo.
El papa Francisco dice en su Mensaje, en relación al trabajo: “...El trabajo es un factor indispensable para construir y mantener la paz; es expresión de uno mismo y de los propios dones, pero también es compromiso, esfuerzo, colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien. En esta perspectiva marcadamente social, el trabajo es el lugar donde aprendemos a ofrecer nuestra contribución por un mundo más habitable y hermoso...”.
Cuando yo trabajo -dice el Papa- no sólo trabajo porque necesito un sustento, sino porque mi trabajo favorece a otros, le va a servir a otros. Pensemos en nuestra región, tantos hombres y mujeres jóvenes que hoy están cosechando distintas frutas para que personas del otro lado de mundo disfrute en familia de las maravillas de nuestra zona; la ropa que nosotros usamos viene desde el otro extremo del mundo. Es decir, vivimos en comunión, mi trabajo sirve a otros y mi trabajo lo hago con otros. Entonces, el Papa nos invita a hacer nuestro trabajo pensando en los demás y ello nos ayuda a construir la paz.
No obstante, también se hace referencia en el mensaje a la pandemia y los millones de puestos de trabajo que se perdieron por esta causa y, que gracias a Dios, se han ido recuperando y que también surgieron, con creatividad, otras iniciativas productivas.
Si hubiera trabajo en todos los países, serían mucho menos lo que tendrían que migrar y se evitarían muchas tensiones en las fronteras, muertes en el camino, y tanto dolor que se produce por la migración. Por ello, es importante que las autoridades busquen el bienestar de su gente. El ámbito del trabajo siempre ha sido complicado, pero si hay generosidad, creatividad y deseo de buscar caminos de salida se puede dar esperanza a la gente y tener más paz.
Como creyentes deberíamos practicar lo que se llama el ofrecimiento de obra, es decir, cada día al comenzar la jornada, decirle al Señor: ‘Te ofrezco mi trabajo, te ofrezco lo que voy a hacer’, y no realizarlo como una carga que se asume, sino que hacer del trabajo como una ofrenda a Dios y con conciencia de que lo que se está haciendo es importante y valioso para los demás y que estamos conectados unos con otros y que nos necesitamos.
Monseñor, después de esta serie de reflexiones sobre el Mensaje de la Paz del papa Francisco ¿Cuál sería su llamado, especialmente cuando estamos a menos de un mes que asuma un nuevo gobierno en Chile?
Iniciar un nuevo gobierno en Chile y que se esté trabajando en una nueva Constitución, son todos signos de esperanza. Nosotros como seres humanos necesitamos de estos signos de esperanza, que son como volver a empezar. Tenernos que rezar por quienes han sido elegidos como autoridad y que asumirán esta tarea, pero también saber que el Gobierno, que tiene que buscar caminos para el bienestar de todos, lo puede hacer sólo, también debe contar con el apoyo y con el trabajo y esfuerzo y ahí es importante tener claridad que las cosas no cambian de un día para otro. Las cosas no cambian porque haya otro presidente en La Moneda, pero sí nos da esperanza, y también debemos tener paciencia y colaborar en lo que dependa de nosotros y en la medida que uno pueda también participar en las distintas instancias, donde nos sintamos responsables de que Chile sea más grande.
Las cosas cambiarán en la medida que todos cambiemos, por lo mismo con esperanza asumir lo que nos ha dicho el Papa: tratemos de encontrarnos, de dialogar, de participar con respeto, sin descalificaciones ni violencia. Si cada uno pone de su parte se pueden lograr grandes cosas.