Rescatando la memoria de la acción de la Iglesia

Martes 01 de Julio del 2025
El sociólogo Álvaro Gómez está realizando una investigación sobre la historia de Caritas en la Diócesis de Rancagua. En esta entrevista con Rumbos destaca el importante rol de la Iglesia Católica, a través de Caritas, en los distintos períodos de la historia de Chile. De hecho, cuenta cómo en la década del 70 y 80 asumió un rol social muy relevante, canalizando ayuda nacional e internacional para apoyar a comunidades vulnerables.

Álvaro Gómez es sociólogo y trabajó durante ocho años en la Fundación Caritas de la Diócesis de Rancagua, en los años 80. Este hombre de fe está hoy está ejecutando un importante proyecto en el contexto del centenario de la diócesis: redactar un libro sobre la historia de Caritas y la acción social que ha desarrollado en la diócesis.

En la conversación con Revista Rumbos contó que la idea de escribir este libro nació de un diálogo que sostuvo con César Morales, actual secretario ejecutivo de Caritas, con quien trabajó años atrás en la institución. Ambos coincidieron en la necesidad de rescatar y preservar la memoria del trabajo social realizado por la Iglesia.

Lo que quieren hacer patente es que muchas veces este trabajo pasa desapercibido y no se guardan registros de él, perdiéndose esta historia y sus logros. Por eso, consideraron urgente recopilar y conservar documentos y testimonios antes de que desaparezcan.

Con esa premisa, Álvaro comenzó su trabajo buscando documentación en antiguos ejemplares de las revistas diocesanas como El Birulí y Rumbos, que han dejado testimonio de la vida eclesial y la acción social en distintas épocas. Estas colecciones fueron archivadas por el padre Hugo Yáñez, secretario de la Vicaría Pastoral, quien se las facilitó para su revisión.

Explica que el proyecto se encuentra en etapa de recopilación de información, pues además de las publicaciones, Gómez espera entrevistar a excolaboradores y beneficiarios de los programas sociales de Caritas para enriquecer el relato con testimonios directos.

 

Impregnado por Doctrina Social

Cuando Álvaro Gómez llegó a trabajar a Caritas, en la década del 80, fue enviado al Instituto Latinoamericano de Doctrina Social de la Iglesia (ISLADE) para formarse en temas sociales como economía y Doctrina Social de la Iglesia. Esta formación respondía al impulso que la Conferencia Episcopal de Chile daba a la acción social, especialmente, a través del Departamento de Acción Social (DAS).

Cabe destacar que era la década del 80 en plena dictadura militar y en un período de fuerte crisis económica, con tasas de cesantía que llegaron a un 30% en algunas zonas. En ese contexto, la Iglesia Católica asumió un rol social muy relevante, canalizando ayuda nacional e internacional para apoyar a comunidades vulnerables.

El trabajo de Cáritas no se limitó a la entrega de recursos, sino que se acompañó con formación en la Doctrina Social de la Iglesia, fomentando la solidaridad y el trabajo comunitario. “Se trataba de generar solidaridad entre las familias y vivir lo que es la doctrina de la Iglesia en el sentido de trabajo conjunto, de programas colectivos” señala.

Cuenta que la Ayuda Fraterna en las parroquias, junto con los párrocos y laicos, permitía identificar las necesidades reales de las comunidades. “Ellos conocían de forma más certera la realidad que vivían sus comunidades y no solamente a la gente católica, sino que a la gente en general que estaba sufriendo en ese momento problemas graves, entonces, a partir de esas realidades se acercaban a nosotros”, recuerda. Destaca que la Iglesia tenía y sigue teniendo una ventaja fundamental: está inserta en las comunidades a través de sus parroquias. Esto permite que se tenga un conocimiento cercano de cuáles son los requerimientos de las personas. “No es que alguien venga a diagnosticarla, ellos mismos entregan ese diagnóstico”, acota el sociólogo.

Por esa forma de trabajo es que Caritas también jugó un rol clave en situaciones de emergencia, como el terremoto de 1985. En esa oportunidad, se organizaron esfuerzos de autoconstrucción de viviendas en toda la región, con el apoyo de equipos de profesionales. Así, al conocer las necesidades de cada sector, a través de la comunidad parroquial, se trataba de focalizar los recursos que llegaban desde el exterior.

 

Cambio en el financiamiento

Álvaro Gómez observa que en los años 70 y 80, la acción social dependía en gran medida de la ayuda internacional (Caritas Europa, Caritas USA), dado el contexto de crisis económica y dictadura. Pero, desde los años 90 en adelante, con la democracia y la mejora de la situación del país, la labor de Caritas se ha sostenido más en recursos locales, como la Campañas de Cuaresma de Fraternidad, las colectas diocesanas y la postulación a programas estatales. De hecho, se reestructuró como fundación, lo que le ha permitido postular a proyectos y seguir ayudando a los más vulnerables en los nuevos contextos sociales del país.