Vigilia de Canto a lo Divino Orando en décimas y versos

Jueves 04 de Septiembre del 2025
Encuentro reunió a 26 cultores en San Fernando el 23 de agosto, en el contexto de la fiesta de San Agustín de Hipona.

Con sus guitarras, mantas y el anhelo de honrar a Dios con su arte, llegaron el sábado 23 de agosto a la Parroquia San Agustín de San Fernando, los cantores a lo divino para participar en la II Vigilia de Canto a lo Divino en honor a San Agustín de Hipona. El encuentro reunió a  26 cultores de este arte, provenientes de distintos puntos de la zona central del país. Con sus décimas y versos, elevaron oraciones a Dios y mantuvieron viva esta tradición del canto popular religioso, profundamente arraigada en el mundo rural chileno.

Este encuentro se efectuó en el mismo templo parroquial, como parte de la fiesta patronal, y adquirió este año un significado especial, al celebrarse en el contexto del Centenario de la Diócesis de Rancagua.

La jornada de celebración comenzó a las 19:00 horas con la Santa Misa, la que fue cantada por Gilberto Acevedo y su hija Maritza Acevedo, familia tradicional en el canto a lo Divino y su alumno, provenientes de Tinguiririca. En esta instancia se hizo un sentido responso por el Padre Miguel Jorda Sureda, sacerdote recopilador y rescatista de esta ancestral tradición, y a cinco cantores fallecidos que fueron grandes maestros de versos y entonaciones: Francisco y Cecilia Astorga, Manuel Gallardo, Santiago Valdéz y Andrés Correa.

Posteriormente, comenzó la vigilia en los altares preparados en la Casa Parroquial, donde los cantores se turnaron durante la noche para mantener la oración cantada.

Organizada por la parroquia, en conjunto con la Agrupación Sociocultural Manuel Rodríguez, esta actividad buscó preservar y difundir una de las expresiones más antiguas y significativas del patrimonio cultural y religioso de Chile, donde la poesía improvisada se convierte en un canto de fe y encuentro comunitario.

Cabe destacar que el jueves 28 de agosto, a las 19 horas, en el templo parroquial, se realizó de una eucaristía para celebrar la fiesta patronal, que fue presidida por Monseñor Guillermo Vera, obispo de Rancagua.