Mes de la Biblia: “La Palabra es luz para nuestra vida”

Martes 16 de Septiembre del 2025
El Vicario Pastoral, Padre Cristian Catalán, recordó que la Biblia debe ser parte de la vida cotidiana de los cristianos y presentó los pasos de la Lectio Divina como método sencillo y profundo para escuchar la voz del Señor.

Septiembre es para muchos chilenos el mes de la patria. Sin embargo, para la Iglesia Católica, además, este tiempo tiene un significado más profundo: es el Mes de la Biblia, un espacio privilegiado para volver a encontrarnos con la Palabra de Dios. El Padre Cristian Catalán, Vicario Pastoral de la Diócesis de Rancagua, compartió cómo la Iglesia local vivirá este tiempo de gracia e invitó a todos los fieles a “hacer de la Sagrada Escritura una luz que ilumine cada paso de nuestra vida cristiana”.

El sacerdote recordó que la Iglesia cuenta con un método antiguo y muy sencillo para adentrarse en la Palabra: la Lectio Divina, también llamada “lectura orante de la Biblia”. Esta práctica, utilizada por generaciones de cristianos, se estructura en cinco pasos que permiten escuchar y responder al mensaje divino: leer, meditar, orar, responder y finalmente discernir. “La Palabra de Dios nos habla de manera personal y concreta, no para aplicarla a otros, sino para transformarnos a nosotros mismos”, explicó el Vicario.

El Vicario Pastoral subrayó que el objetivo de este mes no es sólo conocer más la Escritura, sino dejarse transformar por ella. En cada misa, los católicos escuchan tres o cuatro lecturas que, si son acogidas con fe, “pueden convertirse en un verdadero alimento espiritual que fortalece el camino de santidad”. Por eso, insistió en que este hábito debe permanecer no sólo en septiembre, sino durante todo el año: “La Biblia está siempre en nuestras manos; lo importante es abrirla y dejar que sea Dios quien nos hable”.

 

Actividades en la diócesis

La celebración del Mes de la Biblia no se limita a la práctica personal. Según detalló el Vicario Pastoral, la diócesis ha preparado distintas iniciativas en conjunto con la Conferencia Episcopal de Chile, que serán difundidas a través de podcast, videos y transmisiones en línea. Estos materiales estarán disponibles tanto en la página web del Obispado de Rancagua como en los programas radiales, con el fin de llegar a comunidades, agentes pastorales y familias.

“El objetivo es que la Palabra de Dios llegue a todos los rincones de nuestra diócesis, y que las herramientas que entreguemos puedan permanecer disponibles más allá de septiembre”, señaló. De esta forma, se busca fortalecer un itinerario de formación bíblica que permita a cada fiel descubrir la riqueza del Evangelio en la vida cotidiana.

 

Un llamado a la vida cristiana

El Padre Catalán también respondió a una crítica frecuente: que los católicos no leen la Biblia con suficiente constancia. A ello, recalcó que la Iglesia sí ha mantenido siempre un contacto vivo con la Escritura, especialmente a través de la liturgia diaria. Sin embargo, reconoció que es necesario revitalizar la lectura personal y comunitaria, y volver a la tradición de la Lectio Divina, practicada antiguamente por los abuelos y transmitida de generación en generación.

“La Palabra de Dios no es un texto antiguo sin vigencia; es un mensaje vivo que ilumina los desafíos actuales. Nos ayuda a luchar contra el egoísmo, a discernir la voluntad del Señor y a crecer en libertad y amor”, enfatizó.

Al concluir, el Vicario Pastoral animó a todas las comunidades a aprovechar este mes como una oportunidad de conversión y crecimiento en la fe: “Que este Mes de la Biblia sea un tiempo para reencontrarnos con el Señor, escuchar su voz y permitir que Él guíe nuestra vida. Que la Palabra ilumine nuestro camino y nos bendiga en cada paso”.

 

¿Cómo puedo realizar la Lectio Divina?

La Lectio Divina (o “lectura orante de la Palabra”) es una forma antigua y muy querida de oración cristiana, que busca escuchar a Dios en la Sagrada Escritura y dejar que su Palabra transforme la vida. No es un estudio académico, sino una experiencia de encuentro personal con Dios.

Generalmente se sigue en cuatro pasos tradicionales (aunque a veces se añaden más):


Paso 1: Lectio (leer)

  • Se lee el texto bíblico con calma, más de una vez.
     
  • Se trata de entender qué dice el texto en sí mismo.
     

Paso 2: Meditatio (meditar)

  • Se busca qué me dice Dios a mí hoy a través de esa Palabra.
     
  • Se reflexiona en silencio, dejando que una palabra o frase resuene en el corazón.
     

Paso 3: Oratio (orar)

  • Se responde a Dios con una oración personal y espontánea.
     
  • Puede ser súplica, acción de gracias, alabanza o arrepentimiento.
     

Paso 4: Contemplatio (contemplar)

  • Es el momento de estar en silencio con Dios, descansando en su presencia.
     
  • No es pensar mucho, sino dejarse llenar por la paz de la Palabra.

     

Paso 5: Actio (acción)

Decidir un gesto concreto que traduzca la Palabra en vida.


Ejemplo:

Si lees el Evangelio de la multiplicación de los panes, podrías:

  1. Lectio: notar que Jesús alimenta a todos con pocos panes y peces.
     
  2. Meditatio: pensar que también puede hacer algo grande con mis pequeños gestos.
     
  3. Oratio: decirle “Señor, toma lo poco que tengo y úsalo para el bien”.
     
  4. Contemplatio: quedarte en silencio confiando en que Él multiplica tu entrega.
     
  5. Actio: decidir ayudar a alguien con un pequeño gesto concreto ese