Peregrinos siguen llegando a los santuarios en este Año Jubilar

Lunes 03 de Noviembre del 2025
Los peregrinos, de distintas parroquias de la Diócesis de Rancagua, se han organizado para llegar a los santuarios jubilares en este tiempo de gracia.

El Templo Jubilar San Andrés de Ciruelos, en la comuna de Pichilemu, fue destino de una significativa peregrinación diocesana el sábado 18 de octubre que reunió a cerca de 200 fieles de distintas comunidades. Los peregrinos llegaron desde las parroquias San Fernando Rey de San Fernando, Santo Toribio de Pencahue y Asunción de María de Quinta de Tilcoco, acompañados por sus sacerdotes, para vivir una intensa jornada de fe y comunión en el marco del Año Jubilar Diocesano.
Desde las 10 de la mañana los participantes fueron recibidos por el padre Claudio Fuenzalida, párroco de la comunidad, quien los acogió con alegría y gratitud. La jornada comenzó con un desayuno fraterno, seguido por un espacio de oración y confesiones, donde muchos fieles pudieron acercarse al sacramento de la Reconciliación, experimentando el amor misericordioso de Dios.
La peregrinación culminó con la Santa Misa, presidida en un ambiente de recogimiento y esperanza. En su homilía, el padre Fuenzalida destacó el valor del caminar juntos como Iglesia, señalando que cada peregrino es signo vivo de una comunidad que busca renovar su fe y testimoniar el Evangelio con alegría.
El Año Jubilar, que se extenderá hasta el 5 de enero de 2026, continúa convocando a las comunidades de toda la Diócesis de Rancagua a reunirse en los templos jubilares, fortaleciendo los lazos fraternos y celebrando este tiempo de gracia.

De Chimbarongo a Malloa

Bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”, cerca de 100 personas  vivieron una jornada marcada por la fe, la alegría y la fraternidad, en el marco del Año Jubilar de la Diócesis de Rancagua, al peregrinar desde la Parroquia San José de Chimbarongo al  Santuario de San Judas Tadeo, en Malloa este 26 de octubre. 
La jornada comenzó a las 16:00 horas, y fue guiada por el párroco de Chimbarongo y vicario pastoral diocesano, el Padre Cristián Catalán, quien invitó a los fieles a contemplar el sentido espiritual del camino como un signo de comunión y conversión.
La Santa Misa fue concelebrada por el Padre Luis Piña, párroco de Malloa, quien acogió con alegría a la delegación de la ciudad del mimbre y agradeció su testimonio de fe. En un gesto de profundo significado, entregó a cada peregrino un diploma y una cruz, símbolos de la gracia jubilar y del compromiso de seguir caminando con Cristo.

Familias de toda la diócesis celebraron su Jubileo 

Más de 160 personas participaron en la jornada organizada por la Pastoral Familiar Diocesana, que incluyó el rezo del Rosario, la Santa Misa y el paso por una Puerta Santa simbólica, signo de comunión y esperanza en Cristo.
La actividad se realizó el domingo 26 de octubre en el Club de Campo La Encina de San Vicente de Tagua Tagua. “Esta actividad la soñábamos hace muchos años, pero superó con creces nuestras expectativas”, expresó Macarena Donoso Storey, coordinadora diocesana de la Pastoral Familiar, quien agradeció el apoyo constante de Monseñor y del Padre Ernesto Castro, asesor diocesano, así como la colaboración del Padre Juan Carlos Farías, quien ha acompañado de cerca las iniciativas de la pastoral.
La jornada comenzó con el Rosario de la Familia, una peregrinación orante entre los árboles del recinto, vivida con silencio y devoción. Luego, las familias cruzaron una Puerta Santa simbólica, signo del Jubileo que les permitió obtener la indulgencia plenaria y renovar su compromiso de vivir el Evangelio en el hogar.
El momento central fue la Santa Misa, presidida por Monseñor Guillermo Vera y concelebrada por el Padre Ernesto Castro y el Padre Juan Carlos Farías. Durante la homilía, se invitó a las familias a ser “iglesias domésticas”, testigos del amor de Dios en medio del mundo. La celebración concluyó con cantos, oraciones y un alegre baile dedicado a las familias.

 

 

Catequistas celebraron el jubileo con jornada misionera

Casi un centenar de catequistas del Decanato Santa Rosa participaron en un encuentro misionero realizado en la parroquia de Malloa el pasado 05 de octubre. La jornada, que comenzó a las 15 horas, fue animada por el padre Pedro Pedraza, sacerdote asuncionista y párroco de Rengo, quien es el encargado de catequesis del decanato. 

El padre Pedraza explicó que el encuentro tuvo un carácter jubilar y comunitario, en el que estuvieron invitadas las diez parroquias del decanato. “Algunas no pudieron asistir por celebraciones patronales, pero fue una instancia muy fraterna. Comenzamos con una cálida bienvenida del padre Luis Piña y su equipo, y luego vivimos una experiencia misionera puerta a puerta por el centro de Malloa”, relató.

Los catequistas, organizados en cuatro grupos, visitaron hogares, compartieron la fe y llevaron un mensaje de esperanza. Tras la misión, los participantes regresaron en procesión al templo, ingresando por la Puerta Santa como signo de apertura y renovación espiritual, en este año jubilar. Luego participaron de la Santa Misa y al término de la celebración se entregó un diploma para cada parroquia participante y una hermosa cruz. Se concluyó el encuentro con un compartir fraterno que fue amenizado por un parroquiano con canciones de la década de los 70, la que alegró el momento.