
El P. Dante Fontana dedicó su larga vida a Dios, al servicio de los jóvenes y de los más necesitados, permaneciendo fiel al carisma de San Leonardo Murialdo. Su humildad, alegría, sencillez y entrega pastoral dejaron una huella imborrable en todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y caminar junto a él en su ministerio.
“Damos gracias por su testimonio de vida alegre y serena, por su vocación entregada al servicio de la Congregación y de la Iglesia”, expresó la Congregación de San José, destacando su inmenso legado espiritual y humano.
El velatorio se realizará este lunes 27 de octubre en la Parroquia San José de Requínoa, donde la comunidad podrá acompañarlo y elevar sus oraciones por su eterno descanso. Habrá un responso a las 19:00 horas. La Misa de Funeral se celebrará el martes 28 de octubre a las 13:00 horas, en el mismo templo.
Un corazón misionero al servicio de la Iglesia
En una entrevista que dio a Rumbos, el P. Dante recordó con emoción su vocación y su historia familiar. Nació en Turín, Italia, “donde nació Murialdo, el fundador de la congregación”, señaló en aquella ocasión.
Con alegría relató que su madre anhelaba que al menos uno de sus hijos fuera sacerdote, deseo que se cumplió cuando celebró su primera misa en Italia en 1953.
Tras su ordenación, fue enviado a misión en América, llegando a Chile alrededor de 1959. Aunque inicialmente le costó adaptarse, pronto conquistó el cariño y la confianza de la comunidad, dedicando su vida a la formación de jóvenes, especialmente como profesor de educación física y de lenguas —hablaba italiano, español, latín, griego y francés— y sirviendo como párroco y responsable de comunidad en distintos lugares.
Hoy, la Iglesia da gracias por la vida fecunda y llena de amor del P. Dante Fontyana, y se une en oración para pedir por su eterno descanso. Su legado de servicio, fe y alegría perdurará en los corazones de quienes compartieron su camino y ministerio.
Descansa en la paz del Señor, querido Padre Dante.