
El jueves 20 de noviembre se realizó el lanzamiento oficial de Serenidad®, una organización vinculada al Obispado de Rancagua, que busca ofrecer servicios funerarios, de cineración y de descanso de cenizas, integrado a las parroquias de la región.
Su misión es acercar estos espacios sagrados a las comunidades locales, como un lugar de memoria destinado al resguardo de ánforas, de manera que las personas puedan visitar a los seres queridos que han partido, en salones parroquiales especialmente habilitados como panteones de cenizas, además de prestar asesoría personalizada, valores más accesibles y un trato humano, tanto en el momento de la partida de una persona como para una planificación de necesidad futura.
De acuerdo con lo expresado, es una necesidad sentida de los fieles ser apoyados para todos los trámites y servicios funerarios en esos momentos de aflicción, más aún cuando muchas personas no conocen los procedimientos ni saben cómo actuar, dado que la muerte es un tema difícil de enfrentar; y Serenidad® cumple esa labor mediante un modelo que combina profesionalismo, transparencia y cercanía pastoral, articulando alianzas con funerarias, cinerarios y otros actores locales, además de implementar servicios propios que permitan acompañar a las familias en cada etapa del proceso. Las utilidades generadas por estos servicios serán entregados a las parroquias, de manera solidaria, y permitirán solventar su labor pastoral.
En las parroquias
Creada en mayo de 2025, Serenidad® está presente en más de 15 comunas, a través de sus funerarias aliadas y equipos parroquiales capacitados para entregar información, orientar y activar servicios cuando una persona o familia lo necesita.
Los primeros Panteones de Cenizas, instalados como proyecto piloto, funcionan actualmente en parroquias de Machalí, San Vicente, San Fernando, Rengo, Requínoa, Chimbarongo, Los Lirios y Rancagua, con el propósito de sensibilizar a la comunidad de que la cremación no es una práctica prohibida por la Iglesia y de promover el llamado cristiano a no conservar las ánforas en los hogares ni dispersarlas, sino a resguardarlas en un lugar sagrado como signo de fe y de esperanza en la vida eterna.
La meta trazada para 2026 es ambiciosa: implementar este servicio en las 67 parroquias de la diócesis, construyendo una red coherente y pastoralmente integrada para toda la Región de O’Higgins.
Para Fabián Campos, director ejecutivo de Serenidad®, este lanzamiento “marca un hito para este proyecto, porque luego de más o menos seis meses funcionando, podemos decir en base a hechos concretos que los tres nuevos servicios pueden trabajar de forma mixta, es decir, combinando etapas desarrolladas internamente con otras externalizadas, de manera de lograr eficiencia y colaboración dentro de la industria, donde todos se vean beneficiados, pero especialmente una audiencia muy importante que son las funerarias”. A su juicio, la iniciativa busca generar un trabajo sinérgico que permita ofrecer una alternativa confiable y cercana en la región.
Dignidad del ser humano y sentido cristiano de la muerte
Serenidad se inspira en la instrucción Ad resurgendum cum Christo (Congregación para la Doctrina de la Fe, 2016), que reafirma la importancia de conservar las cenizas en lugares sagrados, evitando su dispersión y recordando que el cristiano vive la muerte desde la fe en la Resurrección.
La organización responde además a desafíos locales: la saturación de cementerios, el crecimiento acelerado de la cremación, y la necesidad de servicios más transparentes, accesibles y pastoralmente acompañados. En un contexto donde la muerte es un tema difícil de abordar, muchas familias desconocen los pasos y decisiones que implica una despedida; allí Serenidad® busca ser un apoyo concreto.
El fenómeno global confirma esta tendencia: la cremación supera el 60–70% en Europa, alcanza el 60% en Estados Unidos —con proyecciones sobre el 80% para 2035— y crece sostenidamente en Chile. Serenidad ofrece una respuesta coherente con la fe católica y con la realidad actual de las familias.
Testimonios
Fabiola Beltrán Pino, secretaria del Cementerio Parroquial de la P. San Juan Bautista de Machalí, donde ya se ha implementado el servicio, destacó que “al principio me parecía complejo y miraba la iniciativa con cierta incertidumbre, ya que era un área totalmente desconocida para mí. Y a veces tendemos a desconfiar de lo nuevo”. Agrega que después de cinco meses funcionando su evaluación es positiva, pues ha podido ayudar a las personas, mejorar sus condiciones laborales e informar a la gente que al elegirles la parroquia podrá impulsar nuevas acciones sociales, pues están ayudando a su sostenimiento.
Por su parte, el padre Saúl Ahumada, párroco de Sagrado Corazón de Jesús de Las Cabras, valoró la experiencia de Serenidad®, describiéndola como un “excelente servicio” y “una buena opción” para las familias. Agregó que esta iniciativa es, directa o indirectamente, una verdadera obra de evangelización, al ofrecer un acompañamiento cristiano en el momento más delicado de la vida.
Serenidad® se presentó en la región como un proyecto que une el servicio y la cercanía, con base cristiana, para acompañar a las familias con respeto y en clave de esperanza.