
"Estoy aquí para compartir con la gente lo que estamos viviendo en Siria, para que conozcan de primera mano la realidad de los cristianos allí”, señala el padre Fadi Najjar, sacerdote Sirio, que durante una semana estuvo en Chile compartiendo su testimonio y sensibilizando sobre una realidad de mucho sufrimiento. Él es párroco en la en la ciudad de Alepo y visitó la Diócesis de Rancagua entre el 26 y 27 de noviembre, invitado por la Fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre.
—Padre, ¿Cómo se manifiesta concretamente la persecución contra los cristianos en Siria?
Ser cristiano hoy en Siria, en un país árabe y mayoritariamente musulmán, es muy difícil. Es un gran desafío, se puede hablar de persecución religiosa. Hay grupos extremistas que obligan a la gente a que se convierta en musulmán o le matan. Durante la guerra vivimos bombardeos, destrucción de iglesias y amenazas constantes. Pero, aun en medio de eso, como cristianos tenemos es fe que es nuestro consuelo. Nos impulsa a seguir adelante y a permanecer junto a la gente que está sufriendo.
—¿Usted personalmente ha visto peligrar su vida o la de personas cercanas por defender la fe?
Sí, claro. Durante toda la guerra hemos tenido muchos momentos muy difíciles. Y claro, tuvimos esa sensación de miedo, incertidumbre y peligro constante. Vivimos rodeados de personas que no siempre piensan como nosotros. Pero ésta es nuestra misión: descubrir el rostro de Jesucristo crucificado, que sufre con quienes sufren. Como sacerdotes, como Iglesia Católica, hemos tomado la decisión de permanecer siempre al lado de la gente que está sufriendo; mientras haya un solo cristiano allí, nosotros estaremos con él.
—¿Cómo consuela la Iglesia a las personas en medio de tanto dolor?
La Iglesia está siempre abierta. Ofrecemos iniciativas de oración, campañas, trabajo pastoral y acompañamiento permanente. Vivir en un país con 15 años de guerra no es fácil, pero la Iglesia puede dar este testimonio de esperanza, este signo de esperanza, dando fuerza a la gente y manteniendo abiertas las parroquias para todas sus necesidades.
—Para nosotros, que vivimos en un país con más libertades, a veces cuesta imaginar esa realidad. ¿Espera que haya más sensibilidad con esa situación después de su visita?
Exactamente. Mi misión es transmitir este mensaje a los cristianos de Chile: por favor, no olviden Siria. No olviden a los cristianos que viven en un mundo muy distinto y lejano, pero que son cristianos y tienen la misma fe que ustedes. Luchamos por permanecer, por vivir, y eso es lo que estamos haciendo. Queremos que sepan que existe un mundo lejos de Chile donde también hay cristianos que necesitan apoyo.
—Padre, ¿cómo ha sido su experiencia en Chile? ¿Cómo lo han recibido?
Muy bien, la verdad. Llevo apenas dos o tres días aquí, pero me han tratado y acogido con mucho cariño. Estoy recorriendo varias zonas del país para compartir este testimonio.
Recuadro
Testimonio
Dos charlas realizó en la diócesis el sacerdote sirio padre Fadi Najjar, párroco en la ciudad de Alepo, sobre la realidad que viven hoy los cristianos perseguidos en Siria. La primera fue el miércoles 26 de noviembre en el Colegio Arrayanes, san Fernando; y la segunda, el jueves 27, en la parroquia Sagrada Familia de Nogales. En esta última fue recibido por el padre Emilio Maldonado, con quien concelebró la Santa Misa -a las 19:00 horas- tras lo cual el sacerdote compartió su testimonio.