Misiones en Machalí La invitación a “Volver a Cristo”

Sábado 31 de Enero del 2026
La misión buscó reencontrar a la comunidad con el amor de Dios, la misericordia y la esperanza, fortaleciendo los lazos comunitarios en un sector que carece de capilla, pero cuenta con sedes sociales muy activas.

 

 

Organizada por la comunidad “Oración y Servicio”, que funciona al alero del Obispado de Rancagua y que se reúne a orar por el obispo y sus colaboradores, se realizó una misión compuesta por 30 voluntarios —en su mayoría profesionales del área de la salud— que efectuaron una intervención pastoral y social en el sector Las Lomas de Machalí, entre el 6 y el 10 de enero. 

Según explicó Jorge Vásquez, asesor de la comunidad, las jornadas se concentraron en tres sedes sociales que abrieron sus puertas mediante la coordinación con las juntas de vecinos y la parroquia San Juan Bautista de Machalí. 

 

Cuatro pilares de la misión 

La actividad se estructuró en torno a cuatro pilares: oración, misión calle, acompañamiento socioemocional/espiritual; y talleres de liderazgo para niños y jóvenes. La misión calle consistió en visitas domiciliarias para acompañar, orar y bendecir hogares, y en estar presentes en los sectores para atender necesidades inmediatas.

En tanto que los misioneros, profesionales de la salud, ofrecieron apoyo psicológico y terapéutico en las sedes sociales todas las tardes. “Mucha gente accedió y pidió apoyo emocional por distintos trastornos mentales y especialmente por la soledad; hubo una cantidad de adultos mayores impresionante”, explicó Jorge Vásquez. Además, se realizaron reflexiones y encuentros sobre el manejo del duelo, incluida una sesión dirigida a padres y madres que han perdido un hijo.

En cuento a la formación en liderazgo juvenil, cuenta que los talleres para niños y jóvenes se enfocaron en el liderazgo cristiano: anunciar el evangelio con amor, participar activamente en la parroquia, colaborar en el hogar y en la junta de vecinos.

La misión contó con el apoyo municipal en cuanto a la logística y el alcalde local acompañó la iniciativa, participando incluso de las liturgias. La culminación de la misión fue el sábado 10 de enero a las 20:00 horas, con una eucaristía, celebrada por el párroco, padre Felipe Pardo, a la que asistieron más de 300 personas, y fue realizada en una sede comunitaria. 

Así, bajo el lema “Volver a Cristo”, la misión buscó reencontrar a la comunidad con el amor, la misericordia y la esperanza, fortaleciendo los lazos comunitarios en un sector que carece de capilla, pero cuenta con sedes sociales activas. Para la organización, la experiencia fue “una linda misión” que combinó fe, servicio y atención a las necesidades emocionales y sociales del territorio.